De esta manera, los efectivos militares que fueron enviados hace unos días por el Ejecutivo, para apoyar a la Policía Nacional en la recuperación de la tranquilidad pública en el interior del país, estarían mejor protegidos ante los ataques de los huelguistas.
Según el proyecto de ley, enviado a la Comisión de Defensa, el uso de armas de fuego, por parte de las Fuerzas Armadas, se enmarca en el cumplimiento de la normatividad vigente. Se establece que su empleo se hará sólo frente a un acto hostil y para evitar que se produzca un daño igual o mayor. La norma aclara que el uso de armamento, por parte de los militares, será netamente defensivo y para proteger una vida, y cuando sea estrictamente necesario.
De otro lado, el presidente regional de Áncash, César Álvarez, se rebeló y reiteró que hará legal la huelga de los maestros del Sutep a través de una resolución, de modo tal que no les descuenten los días no trabajados.