Habla 'Cigarrito'
El fotógrafo Gary llegó al restaurante por su coliflor saltada con carne de res y arroz graneadito. "María, me encontré con mi amigo 'Cigarrito', el añejo periodista de política. Es una biblia y pertenece a la época en que los hombres de prensa usaban ternos, gabanes y viajaban al extranjero a cubrir las giras presidenciales junto a mandatarios que lo trataban de tú. Le dicen 'Cigarrito' porque anda con un pucho en la boca todo el tiempo. 'Sé que me hace daño, pero el 'pucho' es mi fiel amigo, ni mis mujeres ni mis hijos estuvieron tan cerca de mí como mi fiel cigarro', reflexiona. Sabe que está equivocado, pero quiere morir en su ley y hay que respetarlo. "Hablando de vicios, muchacho, durante mi trayectoria he visto a famosos sucumbir por su adicciones. Por eso me parece que hizo bien 'Kukín' Flores en confesar su adicción a la cocaína, que en verdad era un secreto a voces. Recuerden aquel oficial de la Marina que en alta mar tenía una tonelada de coca de alta pureza en su camarote camuflada en latas de espárragos. Se encerró con una botella de whisky y se drogó toda la noche. De amanecida salió como loco de su camarote gritando incoherencias, diciendo que habían espías ecuatorianos en el barco, fantasmas chilenos y otras tonterías. Alucinaba. Cuando ingresaron a su cuarto, se dieron con una tremenda sorpresota, ¡¡era un cargamento de la maldita cocaleca!" El mismo Maradona vivió de cerca el infierno de la droga. Se encerraba en su villa a drogarse por días. Él confiesa que ni sus hijas podían ingresar a darle un beso, ya que se encontraba tomando y 'jalando' con sus amigotes. Lo malo para él es que ellos se iban, y llegaban otros y el Diego seguía sin parar. Por eso le dio un infarto y casi se va a la otra. Lo internaron a la fuerza, porque su estadía en Cuba, en vez de recuperarlo, lo empeoró. En Buenos Aires lo 'limpiaron' de verdad, pese a que algunos hermanos y amigos fueron prohibidos de verlo. Fue por su bien, con autorización de su mamá, doña Tota y su esposa. 'Kukín' debe entender que nunca dejará de ser un adicto y debe abandonar todos los lugares que lo vinculen al mundo de los estupefacientes: las malas juntas del Callao, los bares y discotecas. Que se refugie en el cariño de sus hijos, en la palabra de Dios. Si cree que está sano y vuelve a vivir como antes, puede volver a recaer". Pucha, ese señor 'Cigarrito' se ve que ha vivido, pero debería dejar el 'pucho', porque su cuerpo es tan delgado como un Hamilton. Me voy, cuídense.
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