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'Marcas' en el aeropuerto
El fotógrafo Gary pide mayor seguridad debido a que ya son más de 200 robos en nuestro principal terminal aéreo.
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó por un espectacular sancochado de res, yuca, camotito y un emoliente al tiempo.
“María, preocupa muchísimo la inseguridad que reina en los alrededores del aeropuerto ‘Jorge Chávez’, donde los hampones se mueven libremente ‘marcando’ a los turistas y viajeros para luego asaltarlos en la calle. Y resulta paradójico que nuestro primer terminal aéreo tenga un problema así de grave, cuando acaba de ser elegido por tercera vez consecutiva como el mejor de Sudamérica.
¿Qué pasa con la Policía Nacional y la seguridad misma del aeropuerto? Es obvio que aquí hace falta un mejor trabajo de inteligencia. En julio último autoridades de la Policía señalaron que, en los primeros seis meses de este año, se registraron 208 casos de robos a turistas que se desplazaban del aeropuerto a sus lugares de alojamiento, lo que constituye casi la mitad respecto al 2009, cuando ocurrieron 446 atracos.
Sin embargo, estos avances siguen resultando insuficientes. ¡Son más de 200 robos en solo seis meses! Es increíble que bandas de maleantes se sigan paseando por el aeropuerto, escogiendo a sus víctimas. Obviamente, eligen a las que llegan con más maletas y parecen ser más fáciles de robar. Las mujeres y ancianos son los preferidos de estos indeseables.
Cuando salen del terminal aéreo, los siguen hasta que les caen encima en el lugar menos pensado. El reciente asalto a una joven turista japonesa, en el cruce de las avenidas Elmer Faucett y Precursores, en San Miguel, me trajo a la memoria otros atracos más sangrientos. A esta visitante le rompieron la luna del taxi en el que se desplazaba y le robaron mil 500 dólares, su cámara fotográfica y otras pertenencias.
Tuvo suerte, pues no la mataron, aunque resultó con cortes. El año pasado el anciano, Andrés Castillo (64) fue a recoger a su hija que llegaba de España para pasar las vacaciones en familia. Para mayor seguridad, en el mismo aeropuerto contrataron una Minivan para que los lleve a casa. Subieron, además, otra hija de don Andrés y dos sobrinos. La hija que llegó de España contó, luego a la policía, que el taxista comenzó a recibir llamadas y a escribir y mandar mensajes de texto con su celular.
Cuando llegaron a su casa, en San Juan de Miraflores, y bajaron para sacar las maletas, se presentaron dos delincuentes armados que querían llevarse las maletas. Como don Andrés se opuso, le dispararon a sangre fría, matándolo. Lo que iba a ser un feliz encuentro, se convirtió en una tragedia que destruyó un hogar para siempre.
Hay que ponerle freno a estas sanguinarias bandas”. Qué miedo. Me voy, cuídense.