Miércoles 16 de noviembre 2011 - 10:20
  • 0
  • 1401

El Sonámbulo

El periodista de policiales comenta el caso de la mujer que murió por defender a su pareja.

Imagen

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una cojinova frita con arroz y ensalada fresca.

“María, anoche me encontré con el famoso periodista de policiales, ‘El Sonámbulo’, quien solo ha trabajado, en la sección de la crónica roja y, siempre, en el turno de madrugada. ‘Gary, no solamente veo ríos de sangre, también corren mares de alcohol y miles de nubes de humo de la maldita pasta básica de cocaína. Los ‘fumones’ son como los vampiros, duermen de día y salen de noche para dedicarse a fumar decenas de ‘tabacazos’.

En la madrugada estos ‘zombis’ se desconocen y se matan por unos miserables ‘ketes’ de esta droga. He visto decenas de acuchillados, muertos a pedradas por broncas entre ellos que supuestamente eran amigos, pero a la hora que uno le da más ‘pitadas’ de las permitidas, se arma la bronca mortal. Peor si uno de los ‘fumones’ encargado de ir a comprar la ‘merca’, en vez de regresar con ella, se la fuma por el camino o desaparece llevándose la plata.

Un ‘cierre’ de droga puede significar una sentencia de muerte. Hay zonas que son tan maleadas e inexpugnables, que los drogadictos siguen haciendo de las suyas de día, a vista y paciencia de los niños que juegan pelota.

Por ejemplo, por el cementerio de Surco, por la zona de Venegas, hay un barrio maleadazo donde ni la policía entra y en esos ‘huecos’ venden la maldita pasta. Los ‘fumones’ de Barranco o Surco, cuando les sorprende el día, llegan allí y se meten en unos cuartuchos a seguir drogándose y tomando un horrible ‘racumín’ (ron de quemar) a un sol la botella.

En ese lugar tenía una covacha Emilia Vega (47). Según la policía de Surco, ella era consumidora de pasta junto con su conviviente Rodolfo Marroquín (28), mucho menor que ella. Un ‘fumón’, conocido como el ‘Negro Batata’, se quiso meter al cuarto de la pareja, quién sabe si para fumar o para que le inviten droga. Marroquín botó a golpes al sujeto, pero este regresó con una arma blanca y lo acuchilló.

Emilia, por defender a su pareja, recibió una herida mortal en el abdomen y falleció al ingresar al ‘Casimiro Ulloa’. El ‘Negro Batata’ es un ‘fumón’ conocido en los antros de esa zona maleadaza de Surco. La maldita droga es otra de las lacras que envilecen a los seres humanos y los vuelve peor que animales en la madrugada’”. Pucha, qué terrible historia. Me voy, cuídense.

Más sobre:

columna-smaria