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Aumentan los violadores
El fotógrafo Gary dice que el Perú es el país donde más se violan a las mujeres.
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una deliciosa carapulcra chinchana con carne de res, cerdo y gallina. “María, es terrible y vergonzoso que, de toda Sudamérica, sea el Perú donde más se violan a las mujeres. Según la Defensoría del Pueblo, solo en Lima 22 féminas son ultrajadas al día. Esta cifra de terror confirma que aquí la mujer no es respetada, que hay muchos monstruos andando libres y que nuestro sistema de justicia es tan terrible que beneficia a estas alimañas, en lugar de defender a sus víctimas.
Un informe de la Organización Mundial de la Salud va más allá y sostiene que el 41% de las mujeres peruanas ha reportado que fue víctima de agresión física. Estamos hablando de casi la mitad de las mujeres del país. Esta gravísima situación no puede seguir así.
El defensor del Pueblo, Eduardo Vega, remarcó lo que es evidente: Que en el Perú ‘hay indiferencia e impunidad ante el ultraje sexual. Ello da cuenta de un grave problema social’. Y a continuación dijo que la mayoría de las reparaciones civiles en estos casos son tan ridículas, que hay jueces que ordenan ¡¡200 soles!! como pago a las mujeres violadas. Casi como pagarle a una prostituta.
Sentencias como estas demuestran que muchos magistrados no merecen serlo, pues no imparten justicia, que es la razón primera de sus funciones. Estos jueces merecen estar en la cárcel. Un dato importante, a tener en cuenta, es que la mayoría de violaciones son cometidas en el hogar, casi siempre por familiares o conocidos. Y en este punto no solo las mujeres, también los niños corren riesgo. Los casos de ultrajes a menores también son numerosos, así que los padres tenemos una enorme responsabilidad. De lo primero que debemos estar conscientes es que cualquiera es capaz de cometer una barbaridad si tiene la oportunidad, pues los humanos, así como podemos hacer las mejores cosas, también podemos hacer las más terribles.
Por eso, a los niños no podemos dejarlos solos en casa o al cuidado de una sola persona, así esta sea una mujer, como una nana, pues hay empleadas que, además de golpearlos, cometen una serie de abusos sexuales. Aunque sea difícil de creer. No se trata de tener miedo, pero lo mejor es prevenir antes que lamentar. Como decía una abuela querida, en el cuidado de los pequeños de la casa, ‘ni en la familia se puede confiar’”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.
