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La ‘española’ de Pancholón
El Chato Matta contó que el “Chino” fue víctima de los ‘Los malditos de Chorrillos’.
El Chato Matta llegó al restaurante por una espectacular chita al ajo. “María, me timbró el gran Pancholón. “Chato, estoy en el privado de Felipe. Han llegado las terribles hermanitas de San Micky más fuertes que nunca. Llegué volando y encontré a Pancho con una de las mujerones sobre sus rodillas. Le estaba mordiendo el cuello para dejarle chupetones.
‘Chato, sírvete whisky etiqueta azul. Tú eres legal y no largador como el Chino del Callao. Se puso serio y me dijo: Yo no le creía a mi procurador Beto, cuando un día me llevó a un costado y me dijo: ‘Panchito, ten cuidado con el Chino, está hablando muy mal de ti. Dice que ya no eres el de antes, que tu celular se está oxidando porque ya no entran llamadas de los calzoncitos, y encima nunca pones ni un sol para el trago. Lo peor es que anda diciendo que no se te levanta ni con un Viagra de a 100’. Chato, me dolió lo que me contaba Beto. Al Chino siempre lo traté como a mi hijo. Lo hice debutar a los 23 años con una meretriz de los bares del puerto, a la que le pagué para que se haga pasar por una universitaria. Él nunca se enteró que la chica que convirtió en su enamorada y le regalaba rosas y peluches, se acostaba con achorados vaporinos coreanos y chinos por 100 dólares.
Pero la vida da muchas vueltas. Justo el viernes recibí la llamada del Chino: ‘Maestro, perdóneme que no lo haya llamado hace meses. Es que mi esposa me tiene prohibido de hablar con usted. Panchito, por favor, estoy viviendo un infierno. Parece que estuviera secuestrado, quiero trampear con una de esas lobas que antes me ponías’. ‘Chino, estás con suerte’, le dije. Acaba de llegar una españolita que está más rica que Génesis en hilo dental. Nos encontramos en el Tumbao porque se presenta Eddie Santiago’. La salsoteca reventaba. Llevé a Melody, un hembrón, pero con un currículum fatal. Fue mujer de dos secuestradores que están en el penal de Yanamayo. Uno de ellos le regaló un auto del año. A sus 28 años es bella y fatal. Cuando terminó la canción ‘Tú me quemas, cuando me rozas tus rodillas…’, me fui a su mesa y se la presenté.
‘Hola, chaval, joder. Estoy buscando un tigre que me haga el amor’, le dijo Melody. ‘Chino -le aconsejé-, no florees mucho. Un par de tragos y de frente al matadero’. Al día siguiente, me despertó mi amigo el comisario. ‘Pancho, encontramos a tu amigo calato en la Costa Verde. Botaba espuma por la boca. ‘Chinito, no gastes en hotel. Mejor vamos a la playita’, le dijo Melody. Allí, frente al mar, aparecieron ‘Los malditos de Chorrillos’, quienes desmantelaron su carro. Lo subieron a otro auto y lo obligaron a sacar plata de su tarjeta. Cuando se quedó sin un centavo, lo dejaron tirado en la Costa Verde. El Chino ha puesto una denuncia, dice que tú lo centraste”. Pucha, no se qué clase de amigos tiene el Chato. Ese Pancholón es un sinvergüenza. Me voy, cuídense.
