Miércoles 14 de diciembre 2011 - 09:50
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Senderistas asesinos

El fotógrafo Gary pide tener mucho cuidado con el “arrepentimiento” de terroristas asesinos.

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El incansable fotógrafo Gary llegó al restaurante por unos frejoles con cabrito, arroz blanco y salsa criolla.

“María, los fanáticos de Sendero Luminoso estarán derrotados, pero no hay duda que los dementes que se resisten a rendirse pueden y siguen haciendo daño, como hienas malheridas, asesinando a cuantos puedan.

El último lunes, grupos de narcoterroristas realizaron dos cobardes ataques a militares, matando al suboficial EP Leoncio Mendoza Mendoza -un nuevo héroe del Perú- e hiriendo a otros doce. Ante este criminal accionar, resultan indignantes las voces que afirman, muy ligeramente, que no les temblaría la mano para indultar a Abimael Guzmán.

Resulta patético que Antauro Humala, el hermano del presidente Ollanta, también se haya sumado a este absurdo y pida libertad para el tristemente célebre ‘Presidente Gonzalo’. Por si lo han olvidado, ese criminal es responsable de la sangrienta guerra de más de 30 años que el país aún sigue librando contra el terror; y que de 1980 al 2000 cobró la vida de cerca de 70 mil peruanos, según el informe de la Comisión de la Verdad.

Esa impresionante cifra ya ha sido superada ampliamente, pues desde el 2000 hasta hoy han pasado once años en los que, quienes siguen libres, no han parado de matar ¡¡en nombre de la justicia!! Utilizan nuestra inaccesible selva como escondite. Por esa geografía se ha hecho casi imposible para nuestra Policía y Fuerzas Armadas capturar a ‘Artemio’ y su gavilla de secuaces.

Parece increíble que este homicida haya tenido la desfachatez de plantear una tregua al gobierno. ¡¡Por favor!!, después de los centenares de crímenes que ha cometido, lo único que le queda es entregarse.

Pero como no lo hará, a menos que se sepa sin salida, lo único que queda es agarrarlo, para evitar que más peruanos inocentes sigan muriendo. El actual ministro de Defensa, Luis Otárola, reveló ayer que el presidente trabaja en una nueva estrategia para que el Estado llegue con más fuerza a las zonas ocupadas por los terroristas, desde hace años aliados con los narcotraficantes a los que dan seguridad.

Matan con balas y ahora también con drogas a niños y jóvenes. ¡Tremendos revolucionarios! Ojalá este gobierno termine de liquidar a esos delincuentes para que las familias de los peruanos caídos alcancen un poco de justicia”. Qué pena por ese militar muerto. Me voy, cuídense.

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