Jueves 15 de diciembre 2011 - 10:20
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Cuidado con los rateros

El fotógrafo Gary pide a todos que tengan mucho cuidado al momento de cobrar su “grati”

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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó por un pollo saltado con arroz blanco, rocotito molido y una limonada heladita.

“María, ahora que es quincena y miles cobrarán el sueldo y la ‘grati’, deben estar muy alertas porque cantidades de rateros estarán al acecho. Para no ser una víctima, sería bueno seguir algunos consejos. El primero, es no retirar grandes montos de los bancos.

En lo posible, debe ir acompañado y estar alerta. Si se va a usar el cajero automático, tenga más cuidado, ya que bandas de extranjeros con nuevas modalidades han comenzado a llegar. Evite ir a los cajeros de noche y mucho menos si están en algún lugar apartado o poco concurrido.

Quienes no tienen facilidad para accionar cajeros, como los ancianos, deben estar acompañados de alguien de confianza. Una vez en el cajero, al digitar la clave, tape el teclado con las manos, lo mejor que pueda, pues los delincuentes no solo colocan pequeñas cámaras en la parte superior, sino también en los costados.

Si una cámara no puede registrar las teclas digitadas, lo hará la otra. Si al cajero le pusieron una cámara, es para apropiarse de su clave. Pero esta no servirá sin la tarjeta, que también debe ser clonada o robada.

Para clonarla o copiarla, es casi seguro que han puesto un escáner en la ranura por donde se introduce la tarjeta. Cuando el cliente la haga pasar, automáticamente el escáner copiará toda la información. Entonces, los ladrones vaciarán sus cuentas en cuestión de minutos.

La otra forma de obtener el plástico es robándolo. Para ello, pueden trabar la ranura y así estos delincuentes ofrecerán ‘su ayuda’ a la persona cuyo plástico haya quedado atrapado. Generalmente, utilizan el ‘cambiazo’: un sujeto distrae a la víctima mientras otro le cambia su tarjeta por una inservible.

Al momento de retirarse, no tome un taxi que esté parado en el lugar. En casa, aparte de asegurar bien las puertas y ventanas, hay que estar alertas ante las llamadas telefónicas que dicen cosas como: ‘El señor Tal (el dueño de casa) me ha dado un paquete para que se lo lleve a su casa. Llego en dos minutos, por favor, abra rápido porque el taxi me va a esperar y no puedo tardar’.

Cuentos de este tipo casi siempre se los dicen a las empleadas del hogar. Cuando abren, entran y hacen una mudanza completa”. Mi amigo tiene razón. Me voy, cuídense.

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