Martes 20 de diciembre 2011 - 08:00
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Más amor en Navidad

El fotógrafo Gary dice que los casos de depresión aumentan, igual que los suicidios.

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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una carapulcra con chanchito, arroz blanco y salsa criolla. “María, hay gente que no disfruta, sino padece la Navidad y el Año Nuevo. Los casos de depresión aumentan, igual que los suicidios. Muchos la pasan realmente mal porque algún familiar está ausente por viaje, porque murió o por otro motivo. Otros porque simplemente no tienen el dinero para comprar todos los regalos que creen que los harán felices. Olvidan que el dinero no es lo más importante, sino el amor.

Hay casas en las que solo sobra la plata, porque el cariño y el respeto se escaparon por la ventana con tantas discusiones, gritos, malos tratos e insultos. Existen personas que gastan todo su dinero y hasta se endeudan para comprar juguetes, ropas o cualquier otro obsequio, porque están convencidos que de otra forma será una triste Navidad. Creo que los adultos nos hacemos muchos problemas por no saber distinguir lo realmente importante de lo accesorio.

Claro, la publicidad se nos mete por los ojos a todos, niños y adultos, y entonces sentimos la ‘necesidad’ de comprar ‘para ser felices’. Si se tienen los recursos económicos, no hay problema, está bien comprar si eso es lo que se quiere, aunque siempre con límites. Pero si no hay plata, todo estará bien. Los padres debemos recordar que ni el regalo más costoso será tan importante como abrazar a nuestros hijos con cariño, decirles que los amamos y que estamos orgullosos de ellos.

No se necesita plata para reunirnos con los seres que amamos, con nuestros padres, abuelos, hermanos, hijos, pareja, primos o amigos de verdad. Conversar, hacer bromas, reírse, contarse sus anhelos y proyectos no cuesta nada y, sin embargo, ¡¡es tan valioso!!

Cuando un niño pequeño quiere un juguete no hay explicación que valga para convencerlo de que no podrá ser comprado. Pero igual hay que hablar con él, abrazarlo, decirle con cariño que este año quizá no se puede, pero tal vez el próximo sí. Se quedará triste, pero sabrá que lo aman. Estas fechas son un buen motivo para estrechar los lazos familiares, con actividades que pueden hacer todos juntos, como un paseo, juegos, conversaciones, cantar villancicos y recordar lo que significó el nacimiento de Cristo”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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