Martes 27 de diciembre 2011 - 08:35
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Año Nuevo sin desgracias

El fotógrafo Gary pide tener cuidado con las celebraciones y evitar el uso de pirotécnicos.

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El fotógrafo Gary llegó al restaurante por un picante de carne con arroz blanco y un emoliente fresquecito.

“María, me sorprendió la enorme cantidad de cohetones que la gente reventó en Navidad, pese a que están prohibidos y que su comercialización está penada, hasta con ocho años de cárcel. Aparte de la desgracia que vivieron esas 50 familias del Callao, en el Rímac, también se incendiaron varias casas porque un cohete cayó en el techo de quincha de una vivienda.

De milagro no murió nadie. Pero si todo esto pasó en Navidad, que se supone es una celebración de unión familiar y tranquilidad, ya me imagino lo que ocurrirá en Año Nuevo.

Si vamos a comprar pirotécnicos, no podemos cometer la irresponsabilidad de comprarlos en cualquier lugar, sin ninguna garantía. Hay que recordar que hablamos de productos que podrían matar personas. En Lima, hay solo una docena de ferias autorizadas por la Dirección de Control de Servicios de Seguridad, Control de Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil (Dicscamec) para vender pirotécnicos legales.

En estos lugares, los productos tienen características especiales que los hacen aptos para la venta al público, pues cuentan con una mecha verde de unos 5 centímetros, recubierta de una malla, que debe ser expuesta al fuego más de 10 segundos para que encienda.

Entre los pirotécnicos legales más conocidos están los ‘misiles’, ‘tortas’, ‘silbadores’, ‘rocket’, ‘flor de loto’, ‘rositas chinas’, ‘perlitas, ‘happy’, ‘bombardas’, ‘chispita’, ‘hombre de nieve’, ‘colita de rata’, ‘panda’, ‘bengalas’, ‘aviones voladores’ y ‘champagne’. Entre los ilegales y peligrosos figuran los ‘cuetecillos, ‘rascapie’, ‘ratablanca’, ‘chapana’, ‘calavera’, ‘mamarrata’, ‘avellana’, ‘Bin Laden’ y otros que han volado dedos y manos de niños. Luego, la manipulación debe ser hecha solo por adultos, así como el encendido de las mechas.

¡Los niños no pueden hacerlo de ninguna manera! Asimismo es fundamental que, antes de encender el producto, se le dé buena estabilidad para que siga una trayectoria vertical y no le caiga a una persona o se meta a una casa, como ocurrió en Miraflores, donde una ‘avellana’ rompió el vidrio de una puerta y estalló dentro de un departamento.

También hay que evitar árboles o cables que interfieran en su recorrido. Es necesario activarlos uno por uno, y no todos a la vez. No hay que quemar muñecos, porque ensucian y contaminan, y mucho menos ponerles cohetes porque es muy peligroso. Me quedé corto, mañana sigo”. Gary tiene razón. Me voy. Cuídense.

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