Lunes 02 de enero 2012 - 08:25
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'Escuadrones de la muerte'

El fotógrafo Gary hace sentir su pesar por la baja del coronel Elidio Espinoza, quien puso en jaque a delincuentes.

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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó por un delicioso aguadito de pollo y una manzanilla para recomponer el cuerpo después de las celebraciones de Año Nuevo.

“María, los trujillanos se sienten defraudados y molestos porque el coronel de la Policía, Elidio Espinoza, fue pasado a retiro en el último día del 2011. Los norteños señalan que se ha cometido una tremenda injusticia contra ellos y contra el polémico jefe de los escuadrones de emergencia Norte, Este y Noreste, quien ha sido
acusado de matar a varios delincuentes en ejecuciones extrajudiciales al mando de un ‘Escuadrón de la muerte’.

Es que con Elidio -así lo llama la población de esa parte del Perú- la delincuencia en Trujillo estuvo jaqueada. Y todos sabemos que, en esa ciudad, el crimen organizado es poderoso con numerosas bandas de extorsionadores que roban y matan a taxistas, choferes de combi y cualquier otro ciudadano.

Estos sujetos, por ejemplo, acostumbran llamar por teléfono a una familia para exigirle miles de soles, a cambio de no matar a sus miembros. Si pagan, los seguirán extorsionando una y otra vez, pero si se rehúsan, le dispararán al padre o a la madre, o les pondrán una dinamita o granada en la casa.

Muchos trujillanos han vivido esta forma de terror y con la salida de Elidio seguro que la delincuencia volverá a tomar fuerza. A los transportistas igual. Si no pagan cupos, los matan a balazos o les queman sus vehículos, o ambas cosas.

Los agentes que trabajan con el ahora coronel retirado coinciden en calificarlo como un oficial 100% ‘operativo’, es decir, uno que no duda en enfrentar cara a cara
a los delincuentes, alguien que no está cómodo en un escritorio. Sin embargo, las acusaciones de que asesinó a sangre fría son gravísimas, aunque fue absuelto, pese a que los familiares de los delincuentes muertos no se cansan de señalarlo.

Lo concreto es que los malhechores tanto le temblaban a este oficial que hasta llamaban a sus víctimas para jurarles que nunca más los volverían a extorsionar. Muchos declaraban que se irían de la ciudad, como efectivamente ha ocurrido. En otras palabras, los más sanguinarios asesinos estaban retrocediendo.

Por eso Trujillo quiere tanto a Elidio, a quien animan para que ahora ingrese a la política”. Me voy, cuídense.

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