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Al mar se le respeta
El fotógrafo Gary dice que a los niños pequeños jamás hay que perderlos de vista, ni en el mar ni en la piscina.
El fotógrafo Gary llegó al restaurante por un cebichito de ojo de uva, un arroz con mariscos y su chicha morada heladita porque el sol está ‘bravazo’. “María, es una lástima que tres personas hayan muerto ahogadas en el mar en el primer día del nuevo año. Se trata de tragedias que pudieron evitarse si las víctimas hubieran tenido un poco más de cuidado. Yo viví toda mi niñez frente a la Mar Brava, en La Perla, en el Callao, y desde chiquito aprendí que se merece el mayor de los respetos.
Cuántos expertos nadadores perdieron la vida por hacerse los valientes metiéndose al mar cuando estaba picado. La playa es maravillosa para divertirse, pero hay que tener mucho cuidado. Muchos inconscientes cometen la irresponsabilidad de tomar licor y luego entrar al agua. ¡Una locura! Otros nunca nadan, van a la playa una vez al año, pero cuando lo hacen se alejan
todo lo que pueden de la orilla. A medio camino sufren calambres y se hunden, o quedan tan agotados que las corrientes los alejan más y más o son succionados
hasta el fondo. Por eso, para elegir una playa hay que ver que tenga salvavidas y que el mar no esté picado, o sea que haya ‘bandera verde’.
Para darse un chapuzón hay que hacerlo de preferencia junto a una o más personas, pues así se podrán prestar ayuda ante cualquier emergencia. Hay que
nadar en línea paralela a la playa y no en dirección al océano. Jamás ingresar después de haber comido o bebido licor y, si no se sabe nadar, quedarse en la
orilla. Si el físico no está muy bien por falta de práctica o inactividad, entonces no alejarse de la orilla, nadar un poco al lado de alguien y regresar. Hay que tener especial cuidado con los adolescentes, pues casi siempre tienden a actuar sin medir el peligro, por lo que es común que se lancen retos del tipo ‘a ver quién llega más lejos’ de la playa, o si el mar está picado: ‘quien no se mete al agua es un maricón’. Muchos jovencitos han perdido la vida por aceptar retos tontos como ese.
Como si el mar fuera un juego. A los niños pequeños jamás hay que perderlos de vista, ni en el mar ni en la piscina, y siempre hay que ponerles flotadores. El uso de bloqueadores y protectores solares debe ser usado siempre por hombres y mujeres, especialmente por niños, pues su piel es muy delicada. Muchas perso-
nas además mueren ahogadas en piscinas, por lo que también se deben elegir las que tengan al menos un salvavidas y, obviamente, las que estén limpias”. Mi
amigo tiene razón. Me voy, cuídense.