Miércoles 25 de enero 2012 - 08:20
  • 0
  • 2837

Coca en la barriga

El fotógrafo Gary comenta la desgracia que viven miles de personas por querer ganar dinero fácil llevando droga.

Imagen

El fotógrafo Gary llegó al restaurante por un espectacular seco de res con frejoles y una jarra de chicha morada al polo.

“María, la desesperación por conseguir dinero fácil te puede llevar a cometer cualquier locura y eso es lo que le pasa a las personas que deciden exponer sus vidas llevando droga dentro de sus cuerpos.

Los llamados ‘burriers’ coquetean con la muerte en cada uno de sus ‘pases’. Y muestra de ello es lo que sucedió con el ciudadano australiano Warner Manfred Seidl, quien tenía dentro de su estómago 23 bolsitas con cocaína líquida. Bastó que una sola reventara para que toda su vida pasara frente a él como una película en blanco y negro.

Al final, el extranjero terminó dentro de una fría bolsa de plástico negro. Te imaginas esa imagen del australiano preparándose para su mortal ‘envío’. Ya lo veo caminando de un lado para el otro, fumando cigarrillo tras cigarrillo y mirando las bolsitas con droga que se tenía que tragar.

Sabía muy bien que de no hacer su ‘trabajo’, igualito iba a parar al otro mundo, ya que el que se mete en este oscuro mundo, puede morir en cualquier momento. Lo que digo no es broma. Los narcotraficantes no tienen piedad para matar.

Es más, hay gente que está tan metida en ese mundo de porquería, que debe de alejarse de su familia, pues de hacer mal su ‘trabajo’, las consecuencias son pagadas por sus seres queridos. Y no exagero con lo que digo.

Todo esto me hace recordar la excelente película colombiana ‘María eres de gracia’. Allí se ve cómo los malditos narcotraficantes preparan a una chica para que lleve droga a los Estados Unidos. A ella la hacían ensayar comiendo uvas gigantes. La jovencita se atoraba, pero la hacían pasar con agua.

“Nunca tomes Coca Cola cuando estés rellena”, le decían, pues el gas revienta las bolsitas. Así perdió la vida, en el aeropuerto ‘Jorge Chávez’, el narco del clan ‘Calígula’, Horacio Puccio, quien tomó gaseosa, se puso pálido y lo bajaron del avión botando espuma por la boca.

Cada vez hay más personas en el negocio de ‘burriers’, en especial mujeres, y francamente hay que ser muy burras para hacer eso. Eso mismo pasó en la cinta colombiana, donde a una muchacha se le reventó la droga y falleció al llegar a Nueva York.

Las que llegan sanas son encerradas y les dan purgantes para que expulsen las ‘pepas’ y las laven. ¿Y esto por qué? Todo por el dinero fácil. Ese parece ser el gran mal de estos tiempos.

Mucha gente se aloca por la plata. Sueñan tener dinero facilito, como los corruptos, y así no son las cosas. Hay que trabajar y ganarse el dinero con honradez, dignidad y, sobre todo, con el sudor de tu frente para que puedas caminar con la cabeza bien levantada”.

Pucha, mi amigo tiene razón. Me voy, cuídense.

Más sobre:

columna-smaria

elcomercio.pecerrar