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Centros del horror
El fotógrafo Gary repudia la irresponsabilidad y negligencia que causaron la tragedia en el centro “Cristo es amor”.
El fotógrafo Gary llegó por un rico menestrón con carne de res, fideo canutito y papas.
“María, nuevamente la irresponsabilidad y negligencia son las causas de una nueva tragedia, tal como sucedió con las muertes de 27 internos, en el centro de rehabilitación ‘Cristo es amor’.
Ese local funcionaba de manera informal, pues había sido clausurado dos veces. La última en el 2009, por no tener las condiciones mínimas de seguridad ni el espacio suficiente. La policía señala, incluso, que debió intervenir en este albergue más de una vez para evitar fugas y reyertas.
Una representante de la Defensoría del Pueblo señaló que, en el país, operan unos 400 centros de rehabilitación, pero más de la mitad son informales. En estos, que no están sujetos a ningún control, ocurren cosas terribles.
Los internos de ‘Cristo es amor’ denuncian que eran golpeados, no les daban de comer y eran encerrados en sus cuartos con cadenas. Además, dijeron que las terapias se limitaban a oraciones y golpizas. Como si fuera poco, los vecinos se quejan de que, en ese lugar, ¡¡se vendían drogas!! No es de extrañar, si se tiene en cuenta que muchos de estos centros son administrados por drogadictos que no han superado su enfermedad.
¿Por qué tanto interés en abrir estos centros? Simple: por dinero. Los internos de ‘Cristo es amor’ dicen que pagaban entre 40 y 200 soles al mes, y en ese centro llegaron a estar 80 pacientes. Pero el horror que se vive en muchos de estos centros fue conocido por todos en el 2009, cuando Rafael Castañeda Saco Vértiz, el ‘Monstruo de Chosica’, fue denunciado por intento de homicidio, secuestro y abuso de los internos de ‘Creo en ti’, el centro de rehabilitación que dirigía y, en realidad, era una casa del horror.
El tipo, que se había convertido en un demente ultraviolento por las tremendas cantidades de droga que se metía, disparaba a las personas y obligaba a los pacientes a consumir cocaína. En setiembre del 2009 apareció sin vida en su casa de San Borja, junto al cadáver de su anciana madre. Habían tomado veneno.
Se calcula que en el Perú hay 800 mil personas con problemas de alcohol y unas 100 mil con problemas de drogas. Como la mayoría no tiene dónde curarse, recurre a centros informales donde se aprovechan de la desesperación de los familiares por curar a sus seres queridos.
Ya es tiempo que el Estado asuma su responsabilidad y abra verdaderos centros de rehabilitación para tratar adictos”. ¡Qué terrible! Me voy, cuídense.
