Miércoles 01 de febrero 2012 - 09:40
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Cuide a sus hijos de las drogas

El fotógrafo Gary pide a los padres aconsejar a sus hijos de los peligros de este flagelo social.

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El fotógrafo Gary llegó al restaurante en busca de su espectacular plato de tallarines rojos con su buen pedazo de asado encima y una copita de vino tinto.

“María, realmente fue una tragedia lo que pasó con los internos del centro de rehabilitación ‘Cristo es amor’, en San Juan de Lurigancho. Al desatarse un incendio, 27 de ellos perdieron la vida entre quemados por las llamas y asfixiados por el humo. Pero a lo que voy es al sufrimiento que pasan las familias con hijos inmersos en el nefasto mundo de la drogadicción y el alcoholismo.

Que quede claro que nadie está libre de vivir una situación así por una u otra circunstancia. Recuerden siempre que no se debe escupir al cielo, pues te puede caer en la cara. Es por esta razón que no debemos descuidar a nuestros hijos.

No estoy diciendo que seamos unos sargentos con ellos, al contrario, debemos convertirnos en personas en las que puedan confiar y enseñarles todo lo que pueden encontrar en este loco mundo. Hablarles de lo bueno y lo malo.

Que sus dudas no sean despejadas en las calles, sino en casa. Siempre los ‘buitres’, gente mala, estarán al acecho y tratarán de llevarlos por el camino del dinero fácil o la perdición. Ante eso, hay que estar muy atentos y debemos darles una buena formación basada en el respeto, los valores, confianza, agradecimiento, sinceridad, comunicación y todo aquello que le sirva para que se conviertan en hombres y mujeres de bien.

Hace poco estuve navegando por Internet y me informé sobre cuáles son los principales síntomas de una persona que se encuentra inmersa en el mundo de las drogas y el alcohol: Cambios repentinos de la personalidad y excesos de mal humor sin explicación de causa aparente, caída en el rendimiento y abandono de los estudios, alejamiento de sus amigos, recibe llamada de desconocidos, peleas constantes en el seno del hogar, ojos enrojecidos, distracción, risas sin motivo alguno, actividades antisociales como mentir, robar, etc., empieza a andar desaseado, temblores en el cuerpo y lenguaje incoherente, entre otros.

Si usted nota estos trastornos en sus hijos, no lo dude y de inmediato solicite la ayuda de especialistas, pero no de cualquiera, sino de centros especializados como Cedro. La droga y el alcohol son vicios que se encuentran a la vuelta de la esquina, esperando a sus potenciales víctimas.

No les demos gusto y evitemos que nuestros seres queridos caigan en sus garras”. Pucha, mi amigo tiene razón. Desde el hogar debemos de combatir a estos terribles flagelos. Me voy, cuídense.

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