Jueves 02 de febrero 2012 - 09:00
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Celos asesinos

El fotógrafo Gary dice que vivimos tiempos tan violentos que hay que vivir con mucho cuidado.

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El fotógrafo Gary llegó por un cebichito de lenguado y un chicharrón de mariscos con salsa criolla, yucas fritas y una chicha morada friecita. “María, pienso que de toda experiencia, principalmente de las malas, deben sacarse enseñanzas. Y no hace falta que nos pasen para estar advertidos, basta ver lo que ocurre a nuestro alrededor. El caso de la joven cusqueña Hilda Bolívar es un claro ejemplo. Esta veinteañera fue acuchillada 15 veces y señaló como culpable a su ex pareja Abel Clemente, un muchacho de 21 años que trabaja haciendo bordados en Gamarra.

Hilda afirma que el sujeto esperó a que ella pase de noche por un parque de San Luis, camino a su casa, para interceptarla. Le puso un cuchillo en el cuello y le preguntó si iba a volver con él, pero ella le dijo que no porque ya no lo quería. Entonces, quiso obligarla a que tome un jugo que ella cree estaba mezclado con veneno, pero como se resistió y rompió la botella al tirarla al piso, la acuchilló en los brazos, cuerpo, cabeza y cerca del cuello antes de huir. Hilda fue socorrida por los bomberos y serenos, y llevada a un hospital donde le cosieron sus heridas.

El agresor debe ser capturado cuanto antes y condenado para que no siga caminando libremente por las calles. Una persona que actúa con tanta violencia, con la evidente intención de matar a cuchilladas a una mujer indefensa, es un grave peligro para la sociedad. Solo alguien con el alma y la mente dañados puede actuar como un asesino.

De este cruel ataque, que casi le cuesta la vida a Hilda, deben aprender sobre todo las jovencitas. La elección de una pareja no debe ser tomada a la ligera. Cometen un error quienes se fijan solo en el aspecto físico o en rasgos muy superficiales del carácter para aceptar a alguien como enamorado.

Lo mejor que pueden hacer es no apresurarse, sino ir con calma. Nada de que el sábado conocí a un chico en la discoteca y el lunes ya somos enamorados ‘porque es lindo’. Primero hay que conocerse como amigos, ver las actitudes y el comportamiento de esa persona en distintas circunstancias. Ver si sus reacciones son las correctas, o se trata de una persona violenta, celosa o con poco control de sus emociones. Conocer qué clase de personas son sus amistades.

Lo ideal es que los padres lo conozcan y tener en cuenta la opinión de estos. Vivimos tiempos tan violentos que hay que vivir con mucho cuidado”. Pucha, mi amigo tiene razón. Me voy, cuídense.

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