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Médico Trome
El fotógrafo Gary se siente orgulloso del peruano que realizó el primer trasplante bipulmonar en nuestro país.
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante en busca de un espectacular tacu tacu con bisté encebollado encima, bastante ajicito y una jarra de chicha morada heladita.
“María, los peruanos tenemos suficientes motivos para inflar el pecho de orgullo. No solo está nuestra exquisita comida o la majestuosidad de la Ciudadela Inca de Machu Picchu.
También hay compatriotas por los que debemos quitarnos el sombrero, pues dejan bien en alto el nombre del Perú. Y uno de ellos es el médico cirujano Víctor Gómez Ponce, quien realizó el primer trasplante bipulmonar en nuestro país, el que le salvó la vida a una humilde mujer a la que le daban poco tiempo de vida.
Valgan verdades, estas son las noticias o informaciones que nos encantaría leer todos los días. Estamos cansados de tantas desgracias y notas desagradables. Hay que resaltar lo bueno y positivo que tenemos.
En este caso, Trome consiguió entrevistar, en exclusiva, a esta brillante médico. Su hazaña ha dado la vuelta al mundo y en Internet ya se comenta que el Perú es tierra de excelentes profesionales. Este arequipeño de nacimiento estudió en la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, luego pasó por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Estuvo un año en el Hospital Memorial de Nueva York (Estados Unidos), igual tiempo en el Hospital de Barcelona (España). Hace 14 años se estableció en nuestras tierras y labora en el Hospital Guillermo Almenara Yrigoyen y en la Clínica Novo Cardio.
En pocas palabras, un currículum impresionante. ¿Pero quién es la mujer a la que le salvó la vida? Su nombre es Zelmira Prado, tiene 41 años y se encontraba postrada en la cama del hospital. Sus pulmones estaban tan dañados, que era oxígeno dependiente. Además, no podía lavarse la boca, alimentarse por sí misma y su esperanza de vida estaba ligada a unas cuantas semanas.
Ahora es de varios años. También, la divina providencia estuvo con ella, ya que se pudieron conseguir a los donantes. A esto hay que sumarle sus ganas de vivir, ya que sabiendo el riesgo que corría, decidió someterse a la operación. Vive en Comas, es madre de un pequeño de 10 años, sus padres son ayacuchanos y ha vuelto a laborar como trabajadora social en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Tras su experiencia de vida, ella invocó a los peruanos donar sus órganos para brindarles la oportunidad de vivir a otras personas. Además, pidió a los pacientes en espera de un donante tener paciencia, porque ‘los milagros existen’”. Pucha, la historia que me ha contado mi amigo me ha llegado al corazón. Me voy, cuídense.
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carlos valarezo (carlitosva12) comentó la noticia Sergio Markarián: "El triunfo nos llena de confianza"Hace 3 minutos