Jueves 08 de julio 2010 - 06:12
  • 0
  • 1700

Cruel asesinato

El Fotógrafo Gary se sorprende de la sangre fría que tiene los asesinos de la abogada Elizabeth Espino.

Imagen

El fotógrafo Gary llegó por un chilcano de perico con arrocito bien caliente y unos pejerreyes arrebozados con pallares y salsita criolla. “María, por más que trato, no puedo dejar de darle vueltas al cruel asesinato de la abogada Elizabeth Vásquez Marín. El caso me provoca una gran indignación. Y es porque está involucrada la propia hija de esa mujer que, según los testimonios, no hizo más que cuidarla, protegerla y trabajar durísimo para dejarle bienes materiales que aseguren su futuro.

Es evidente que la pobre víctima, como tú, yo o cualquier otro padre, jamás dudó de su propia sangre. En esto, están involucrados la codicia y el odio. Según las declaraciones que dio a las autoridades Fernando González, el novio y cómplice de Elizabeth Vásquez Espino, esta le dijo: “Mi madre me hace problemas, me limita a hacer mis cosas, me acosa por el celular. (...) Mi madre me estorba y yo deseo su dinero. ¿Quieres un pescadito o un tiburón? Yo quiero ser feliz. (degrees)Que suceda lo que tiene que suceder, pero ya!” Entonces, él le preguntó: “¿Quieres matar a tu madre?” Y ella le contestó: “Sí”. Él asegura que varias veces le consultaba: “¿Estás segura que quieres victimar a tu madre?” Ella le repetía: “Sí, y que sea ya”. ¿Será cierto lo que dice este sujeto?, asesino confeso de la abogada, con la ayuda de su amigo, el “Gordo” Jorge Cornejo Ruiz.

El crimen se cometió y, según las evidencias, no se pudo realizar sin la participación de la hija, pues se hizo en su casa y ella abrió la puerta a los hampones. Esta, a su vez, asegura que Fernando González la amenazó reiteradamente con dañar a su familia si no seguía sus instrucciones para asesinar a su madre y, por eso, aceptó participar en el plan. O sea, ella tampoco desmiente que estuvo metida. Pero su defensa, francamente, me parece jalada de los cabellos. Para empezar, ella no es ninguna niña ignorante y desprotegida. Hablamos de una mujer adulta, bien preparada, hija de abogada y de un juez, ante quienes pudo recurrir para denunciar a un indeseable.

Una vez perpetrado el cobarde homicidio, la misma chica -según González- los ayudó a limpiar todo. Además, las autoridades no pueden pasar por alto las declaraciones de la empleada de esa casa, una joven de 17 años de nombre Liliana, quien a inicios de mayo aseguró, en un programa de TV, que Elizabeth Espino le confesó que ella misma, durante el crimen, le dio varios golpes y patadas a su madre, y luego la asfixió con una almohada. Añadió que la hija y su padre Alejandro Espino la amenazaron para que no diga nada. Como si fuera poco, la familia de la abogada muerta ha denunciado que Alejandro Espino pretende apoderarse de manera irregular de bienes de la asesinada, cuyo patrimonio está calculado en unos 12 millones de soles”. Qué triste, pero aquí la justicia debe ser implacable con los responsables. Me voy triste. Cuídense.

Más sobre:

columna-smaria

Sé parte deLos Tromes
myaaisha Mya Palacios (myaaisha) comentó el estado de @capricornio1Hace 3 segundos
perugol winston Gonzalez Manayay (perugol) publicó un nuevo estado Hace 6 segundos
papachevere Jhonatan V.T. (papachevere) comentó el estado de @milamila0Hace 16 segundos
capricornio1 El Cid (capricornio1) comentó el estado de @capricornio1Hace 54 segundos
Sé parte deLos Tromes

elcomercio.pecerrar