Viernes 27 de agosto 2010 - 06:43
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No merecen perdón

El fotógrafo Gary aplaude las medidas para frenar la ola de delincuencia que hay en el país.

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El fotógrafo Gary llegó por un arroz con pato a la chiclayana. “María, la pequeña Romina tuvo que ser abaleada por delincuentes y quedar cuadripléjica para que tengamos conciencia que la delincuencia, hace tiempo, tomó al Perú por asalto.

Esa desgracia provocó una enorme ola de indignación popular que obligó al Estado a actuar y tomar algunas medidas -si hubieran sido adoptadas mucho antes, tal vez Romina hoy seguiría jugando- para frenar a los delincuentes. Una de ellas es la ampliación a 24 horas el período de detención por flagrante delito.

Quiere decir que la policía podrá, sin una orden judicial, capturar a los delincuentes que huyeron, varias horas después de haber cometido un delito, siempre que sean identificados por el agraviado y, esto es nuevo, por un testigo, una cámara de video o cualquier otro medio tecnológico. Incluso, bastará que muestre alguna huella o señas en él mismo o sus ropas que indiquen su probable responsabilidad. Antes, un delincuente identificado por medios audiovisuales, por ejemplo, solo media hora después de su delito, no podía ser capturado.

La policía también podrá agarrar, sin mandato judicial, a los sujetos que estén cometiendo un acto delictivo. Esto es importante para el trabajo de los efectivos quienes, por hacer su trabajo, muchas veces acaban siendo denunciados por los delincuentes.

Otra medida es que ya no tendrán beneficios penitenciarios de semilibertad y de liberación condicional los reincidentes (quienes vuelven a delinquir dentro de los cinco años siguientes a su sentencia) y autores de delitos agravados, como la violación sexual seguida de muerte o lesión grave, las formas agravadas de trata de blancas, genocidio, desaparición comprobada y tortura, así como las diversas formas de tráfico de drogas.

Además, el presidente García dijo que las Fuerzas Armadas también lucharán contra los criminales. Su apoyo será requerido cuando se hagan grandes operativos en zonas peligrosas. Otro punto importante es que parece existir la voluntad de aumentar los sueldos a los policías y que más de ellos patrullen las calles.

Ojalá se cumpla la promesa del Presidente, de destinar la mitad de los efectivos que resguardan a funcionarios, para vigilar la vía pública. Pero todas estas iniciativas no darán resultados si los fiscales y jueces no hacen su trabajo. Deben sancionar y alejar de las calles a los elementos que más daño le hacen a la sociedad.

Que actúen con limpieza, correción y la mayor severidad. Que hagan justicia en el más breve plazo. Y, por último, es fundamental construir más cárceles”. Pucha, cómo hay tantos delincuentes. Me voy preocupada. Cuídense.

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