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El Grupo Colina
El fotógrafo Gary critica la nueva norma que busca dar amnistía a militares acusados.
El fotógrafo Gary llegó por una panceta de chancho a la parrilla, papas fritas, ensalada de lechuga, tomate y rocotito molido. “María, me parece vergonzoso lo que este gobierno está haciendo de forma desesperada, antes de dejar el poder, para liberar a decenas de militares acusados de crímenes de lesa humanidad.
Sujetos tan terribles como los integrantes del “Grupo Colina”, e incluso el mismo Alberto Fujimori, podrían dejar su encierro en cualquier momento. El Decreto Legislativo 1097 más parece una segunda ley de amnistía para estos uniformados, como la que el “Chino” dio en 1995 para los matarifes de “Colina”.
Esta norma írrita señala que solo pueden juzgarse como delitos de lesa humanidad los cometidos a partir del 2003. Está claro, lo que se busca es que los asesinatos perpetrados antes de ese año, que son la mayoría, queden impunes.
Esto incluye a El Frontón y también se cerrarían casos como el de Cayara (25 campesinos ejecutados en 1988), las matanzas de Barrios Altos y “La Cantuta” (25 asesinados, entre ellos un niño, en 1991 y 1992 por “Colina”) y unos 100 procesos más en investigación judicial y en juicio público.
Un crimen emblemático que quedaría impune es el de Mariela Barreto, quien fue torturada, ejecutada y descuartizada en 1997. Su padre, don Orlando Barreto, luchó 13 años para que las hienas que se ensañaron con su hija sean castigados, pero este decreto busca premiarlos con la libertad.
Santiago Martin Rivas, ex pareja sentimental de Barreto, y ex jefe de ese siniestro destacamento llamado “Colina”, es uno de los varios acusados de ese brutal crimen, pero ya se frota las manos, pues ve cercana su libertad. El decreto 1097, además, puede ser la llave de salida para Fujimori, quien el año pasado fue condenado a 25 años de prisión, precisamente, por las muertes de Barrios Altos y “La Cantuta”.
Sus abogados pueden invocar la nueva norma para reclamar su libertad. El mismo Vladimiro Montesinos se vería beneficiado. Solo queda hacer fuerza para que los magistrados, que ven estos casos, declaren inconstitucional e inaplicable ese decreto, como en junio de 1995 hicieron la valiente jueza Antonia Saquicuray y la fallecida fiscal anticorrupción Ana Cecilia Magallanes, quienes rechazaron la ley de amnistía a “Colina”.
Pero el reto que hoy tienen los magistrados será difícil, más cuando la mayoría de ellos están en pleno proceso de ratificación ante el Consejo Nacional de la Magistratura, que decidirá si los mantiene en sus cargos. Como que los tienen agarrados del cuello”. No puede haber impunidad. Me voy. Cuídense.
