Domingo 10 de octubre 2010 - 08:28
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Muerto en la playa era vigilante

Iba a viajar a Irak, donde trabajaba en zonas de riesgo.

Imagen
(Trome)

Por: Rebeca Hoyos

El cuerpo que fue abandonado envuelto en un edredón y atado con cables en Punta Hermosa era de un padre de familia, quien trabajaba como vigilante en Irak y que estaba de vacaciones en el Callao.

Familiares de José Enciso Najarro (39) lo reconocieron en la Morgue de Lima y muy atribulados dijeron que la víctima era padre de un niño de dos meses de nacido.

Fernando Enciso, hermano del occiso, contó que José trabajaba -desde hace cuatro años- prestando seguridad en zonas de peligro en Irak.

“El día que desapareció había hecho ya sus maletas para viajar por la noche. A él lo contrataban por un año y al terminar su contrato venía a visitarnos uno o dos meses y de nuevo volvía a viajar”, detalló.

“Mi hermana había planchado su ropa especialmente para que viaje a Irak, por eso al escuchar la descripción en las noticias, se puso a llorar, sabía que era José”, aseguró.

Pelotero y religioso

José Enciso vivía en el jirón José Olaya, Mz. V1, lote 7, en la urbanización Dulanto, en el vecino puerto del Callao. “Siempre que venía participaba de los campeonatos, justo el domingo jugó en la segunda fecha por el equipo “Verona”. Él siempre ha sido una persona tranquila, se reunía con los amigos del barrio solo para jugar pelota”, dijo uno de sus amigos.

De la víctima también se supo que deja en la orfandad a una bebita de dos meses y vivía con su pareja, hermanos y su padre, quien contó que profesaba la religión evangélica.

Como se recuerda, el cuerpo del vigilante fue abandonado, en el kilómetro 45.5 de la antigua Panamericana Sur, frente a Punta Hermosa, envuelto en un edredón que estaba atado con un cable. Tenía dos impactos de bala en la espalda y uno en el mentón.

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