Arabia Saudita ejecuta a un príncipe condenado por asesinato

El príncipe Turki bin Saud había sido sentenciado a muerte por matar con un revólver a su amigo Adel Suleiman al Mohaimid.

Arabia Saudita

Salman bin Abdelaziz, actual monarca de Arabia Saudí.

Salman bin Abdelaziz, actual monarca de Arabia Saudita.

Más sobre:

Arabia Saudita

Las autoridades de Arabia Saudita han ejecutado a un joven príncipe que había sido condenado por el asesinato de un compatriota en 2012. Se trata de un raro caso de aplicación de la pena capital a un miembro de la familia real saudí por primera vez en 40 años.

Según un comunicado del Ministerio saudí del Interior recogido este miércoles por los medios locales, el príncipe Turki bin Saud fue ajusticiado este martes.

Había sido sentenciado a muerte por matar con un revólver a Adel Suleiman al Mohaimid, durante una riña colectiva que estalló entre varios jóvenes en la zona campestre de Al Zamama, situada al este de la capital Riad.

La víctima era amigo de Turki bin Saud, quien estaba borracho en el momento del suceso, según publicaron los medios saudíes en 2012, cuando apuntaron a un asesinato accidental.

Pese a ello, la familia de Adel Suleiman al Mohaimid insistió en la ejecución del príncipe, rechazando la "deya", una cantidad de dinero que el agresor paga a los parientes de la víctima para que le perdonen la vida.

Turki bin Saud no es descendiente directo del fundador del reino saudí, el rey Abdelaziz al Saud, padre del actual monarca, Salman bin Abdelaziz, sino de otra rama de la dinastía Al Saud, que reina en Arabia Saudita desde 1932.

Turki bin Saud

Turki bin Saud fue ejecutado por asesinato.

Turki bin Saud fue ejecutado por asesinato.

ANTERIORES CASOS

No es la primera que las autoridades ejecutan a un miembro de la familia real saudí, compuesta por miles de personas, pero es un hecho aislado.

En 1975, el príncipe Faisal bin Masaed fue ejecutado por haber asesinado a su tío paterno, el rey Faisal.

En 2004 el príncipe Fahd bin Nayef asesinó a un joven, pero no fue finalmente ejecutado al recibir el perdón de la familia de la víctima.

Las condenas de muerte han de ser ratificadas por el monarca y las organizaciones de derechos humanos han denunciado que desde la llegada de Salman bin Abdelaziz al trono, en 2015, se han disparado las ejecuciones, que pasaron de 88 en 2014 a 158 en 2015.

Human Rights Watch (HRW) reveló a finales de julio pasado que las autoridades saudíes habían aplicado la pena de muerte a 108 personas desde principios de 2016 hasta esa fecha.