La danza millonaria de los arbitrajes

La mayoría de laudos arbitrales son un ‘negociazo’ que ha enriquecido a muchos con plata que sale de nuestros bolsillos. Lee estas Historias Nunca Contadas.

La jugada de los laudos arbitrales.

La jugada de los laudos arbitrales.

La jugada de los laudos arbitrales.

Por: Miguel Ramírez

“Mira, compadre, ganarle un arbitraje al Estado es facilito. Voy a ganar tres y hago mi año, me compro un nuevo Audi, mi casa de playa y me largo de vacaciones a Europa con mi mujer y mis hijos”.

Este comentario lo escuché de un joven con pinta de abogado yupi, mientras almorzaba en ‘Isolina’, el restaurante de moda de Barranco. Lo que dijo me confirmó una sospecha antigua y poco conocida: la mayoría de laudos arbitrales son un ‘negociazo’ que ha enriquecido a muchos con plata que sale de nuestros bolsillos.

Pocos peruanos saben que el Estado ha terminado pagando millonarios arbitrajes planteados por empresas privadas. Por lo general, estas aducen haber sido perjudicadas durante la ejecución de sus obras públicas o servicios, lo que no es real en muchos casos.

Es todo un sistema legal –creado en 1995, durante el gobierno de Alberto Fujimori– en donde se coluden estudios de abogados de alto vuelo, árbitros, peritos y centros arbitrales, como el de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) y la propia Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

Lo que resulta sospechoso es que existen árbitros ‘caseritos’ o ‘a la medida’ –tres por cada proceso arbitral– que en algunos casos defienden al Estado y en otros a las empresas privadas, o viceversa. Todo un carrusel que trasquila al erario nacional.

Aunque usted no lo crea, una de las empresas más favorecidas con estos laudos arbitrales es Odebrecht, sí, la misma que pagó sobornos por US$29 millones durante los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala. También lo fueron las empresas Andrade Gutierrez, Camargo Correa, Queiroz Galvao y OAS, implicadas en el Caso Lava Jato.

Martín Hidalgo, el acucioso periodista del diario ‘El Comercio’, reveló que, entre el 2003 y el 2016, estas compañías sometieron al Estado a 85 laudos ante los centros arbitrales de la CCL y la PUCP. ¡Ganaron 80 y se embolsicaron 581 millones de soles! Toda una ‘hazaña’, que ahora es investigada en el Congreso.

Por si fuera poco, Jorge Barata y Raymundo Trindade –los mandamases de Odebrecht que ‘rompieron la mano’ a medio mundo en Lima– integraron el consejo directivo de la Cámara de Comercio de Lima.

No solo Odebrecht fue beneficiada. Este columnista conoce que una empresa peruana llamada Traffic Engineering & Control Corporation (TEC) ganó arbitrajes por unos 62 millones de soles a los municipios de Cañete, Huaura, Callao y San Isidro, así como a Provías. El municipio chalaco llegó hasta el Tribunal Constitucional, pero su reclamo fue rechazado.

Eduardo Vega, el exdefensor del Pueblo, planteó hace unos meses al presidente Pedro Pablo Kuczynski la reforma de la ley de arbitrajes por ser perjudicial para el Estado.

Ya es hora de cortarles el caño a estos malos peruanos que se llevan nuestro dinero en carretilla. Nos vemos el otro martes.