¿Por qué estas extrañas ratas sin pelo no sienten dolor y tú sí?

La ciencia explica todo y esta no es la excepción. Te lo explicamos más claro que nadie

Rata sin pelo

Esta rata carece de pelo y vive en el África. No siente ningún tipo de dolor.

Esta rata carece de pelo y vive en el África. No siente ningún tipo de dolor.

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Un equipo de científicos descubrió por qué las ratas topo desnudas, catalogados como los animales más resistentes en el mundo, no sienten dolor. La investigación que analiza el organismo de estos seres —que además son extraordinariamente resistentes al cáncer— fue publicada en la revista Cell Reports y está dando que hablar en  todo el mundo.

Estos roedores viven en las praderas secas y calientes del África: tienen una apariencia de cerdo diminuto (hasta 13 cm) y viven en colonias y túneles bajo tierra de hasta 300 individuos unidos alrededor de una reina, la única que puede reproducirse. Llevan una vida difícil, escasa en agua y comida. Su característica única de no responder de modo convencional a un estímulo térmico ha fascinado a los científicos. Son totalmente distintos a los humanos y otros roedores: la piel de estos, al experimentar una inflamación o una lesión en la piel, se vuelve hipersensible. Esto significa que los estímulos como altas temperaturas que no son normalmente dolorosas se vuelven dolorosas —un fenómeno conocido como hiperalgesia.

Rata sin  pelo

Esta especie de rata es una de las más fascinantes, aquí te explicamos por qué.

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Ejemplificando, una persona con la piel sensible con quemaduras de sol sentiría hincos si se introduce en el agua caliente. Por el contrario, las ratas topo desnudas no experimentarían esta dolorosa secuela, al no padecer de hiperalgesia. Las moléculas conocidas como “factor de crecimiento nervioso” (NGF) juegan un rol clave al inducir la hiperalgesia termal después de una inflamación alrededor de las neuronas sensoriales. Para hacerlo, las moléculas se enlazan a un receptor llamado TrkA que inicia las señales químicas que llevan a las neuronas sensoriales a activarse y decirle al cerebro que registre el dolor.

Tras conducir los investigadores una serie de experimentos con las ratas topo —por ejemplo, hacer que los roedores caminen en ajíes rojos picantes para probar si sentían algún algún ardor— estos descubrieron un pequeño cambio en su receptor TrkA. Al comparar este receptor con el de otros 26 mamíferos, encontraron diferencias en solo tres aminoácidos, un detalle suficiente para crear una ligera variación del TrkA y hacerlo menos sensible. “Pese a que los receptores TrkA de las ratas topo desnudas son casi idénticas a las de otros animales, estos cambios tienen un efecto significativo en la capacidad de sentir dolor”, dijo Gary R. Lewin del Centro Max-Delbruck para la Medicina Molecular en Berlín, Alemania, autor del trabajo.

Rata topo sin pelo

Además de su resistencia al dolor y su resistencia al cáncer, poseen otras cualidades muy envidiables. Sigue leyendo y verás ;)

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Adicionalmente, se halló que el receptor no era disfuncional, sino hipo-funcional: es decir, el mismo reaccionaría a los NGF, pero solo a grandes concentraciones del estímulo. Podrían sentir dolor, pero solo cuando este sea 10 veces lo que los otros perciben como doloroso —es decir, algo exageradamente intenso.

Los científicos creen que esta pérdida de hiperalgesia térmica en ratas topo desnudas es el resultado de un proceso evolutivo, que les ayudaría a sobrevivir en sus extensas colonias subterráneas. Se encuentran en tal contacto y fricción entre una y otra que su hábitat es incómodamente caliente, al punto que una hiperalgesia sería poco práctica.

Además de su resistencia al dolor y su resistencia al cáncer, poseen otras cualidades muy envidiables: viven décadas más que otros roedores (hasta 30 años) y son capaces de sobrevivir sin oxígeno por más de media hora. Las duras condiciones subterráneas en que viven (con temperaturas de hasta 30° centígrados) fueron cruciales en la evolución de estas.

Fuente: #Agencia Nmas1