Lunes 21 de abril del 2014

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Sábado 09 de febrero del 2013 | 07:30

'Vaticano' y Escobar

Nuestro columnista compara las vidas de ambos narcotraficantes.

Este Búho ve la serie “Pablo Escobar, el patrón del mal” y no puede dejar de hacer comparaciones con el tristemente célebre “boom” del narcotráfico en el Perú en las décadas de los 80 y 90, paralelo al sanguinario accionar de Sendero Luminoso, con el que los capos de la droga tuvieron alianzas y guerras, como las que vivió Demetrio Chávez Peñaherrera, “Vaticano”. El narco nacido en Campanilla se hizo “famoso” porque acusó al poderoso asesor presidencial, el siniestro Vladimiro Montesinos, de cobrarle 50 mil dólares mensuales para que lo deje operar en Campanilla.

También ganó fama por haber llevado a vedettes, modelos y actrices, como Susy Díaz, Lucila Boggiano y Susan León, entre otras, a su “zona liberada” pagándoles miles de dólares. Pero en el mundo, “Vaticano” es conocido por ser el “socio peruano de Pablo Escobar”, el capo del Cártel de Medellín.

Hoy, la vida del colombiano bate ratings en varios países de América Latina. “Vaticano” cumple veinte años de prisión, pero su historia está tan vigente que el libro de Hugo Coya sobre su vida y “travesuras” ha interesado a la Warner para filmar una película en Hollywood, y la productora peruana Michelle Alexander también ha pagado para hacer una miniserie. Hoy, Demetrio habla con la prensa. Contó cómo pasó de ser uno de tantos narcos de Uchiza a “capo”, principal proveedor de droga a Escobar y tener una pista de aterrizaje custodiada por militares peruanos.

“La culpa la tuvo Sendero Luminoso. Cuando ingresó a Uchiza, aniquilaba a los narcos que colaboraban con los militares y los militares hacían lo mismo. Estando a dos fuegos, no podía haber negocio. Me fui a Campañilla, mi tierra. Allí, un capitán, “Chino”, de la base militar de la zona, me dejó operar libremente, si lo apoyaba a combatir a los terroristas”. Hasta le dio maquinaria para que construya una pista de aterrizaje paralela a la Marginal, que costó a 400 mil dólares.Chávez Peñaherrera asegura que lo apodaron “Vaticano” porque era “el Papa de todas las iglesias (firmas de narcos) del Huallaga”.

Un jefe de la base de Punta Arenas, “Capulina”, hijo de un general, fue su contacto con Montesinos. La policía antidrogas de Santa Lucía bombardeó su pista y se sentía perdido. Afirma que se reunió con el “Doc” en casa del papá de “Capulina” y él fue con su contador. Era 1991. “Esa noche me aseguró que íbamos a trabajar juntos, me dio una frecuencia de radio para que lo llamara todos los días. Me iba a dar seguridad. Luego del arreglo, botaron al jefe de la base de Santa Lucía. Montesinos cumplía”, declaró el narco en el penal a una periodista.

El acuerdo con Montesinos era el pago de 50 mil dólares cada mes. La impunidad con que trabajaba “Vaticano” fue aprovechada por Escobar. “Pablito Escobar era mi amigo. Lástima que solo trabajamos seis meses”, le contó a un periodista del diario ABC de España. Lo que no le dijo es que de las 300 toneladas que salían del Perú a Colombia, la mayoría partía de su pista clandestina que los militares custodiaban. “Ellos eran mis soldados. Les compraba uniforme, alimentación y hasta les pagaba por putas”. Con Montesinos compartió fiestas y orgías en la mismísima Campanilla. “Cuando cumplí 38 años llegó Montesinos y bebimos Dom Pérignon y bailó música griega (como Abimael Guzmán, hummm), pero malogró la reunión porque borracho, intentó agarrarme el falo dos veces”, confesó al colega español.

“Vaticano” afirma que se enamoró de Susan León y “le propuse matrimonio. Por dentro pensaba que si ella me aceptaba, dejaba todo el negocio de la droga. Pero lo que sí puedo decir es que Susan no sabía de mis actividades”. Hablando del día en que cumpla su condena, que será en el 2016, expresó: “Quiero salir (del penal) en dos helicópteros, con varias anfitrionas. Me encantaría aterrizar en el hotel Westin y filmarlo todo”. Total, jura que “solo gané 20 millones de dólares”. Apago el televisor.