La Victoria: La historia de 'Carmelita' y sus anticuchos

'Carmelita' heredó la receta y carreta de su suegra y después de más de 20 años, decidió poner su propia local pero sin dejar de atender en la vieja carreta con la que atendió. Ella cuenta que servir este platillo en panca de choclo, le da un sabor especial y único. 

Anticuchos
Anticuchos
Anticuchos
Anticuchos
Anticuchos

Todas las noches, en la cuadra tres de la avenida Canadá, en La Victoria, un rico olor a anticuchos invade la zona y provoca que los transeúntes caigan rendidos ante este exquisito aroma que los lleva hasta una vieja carreta.

Ahí está Carmela Caleb, friendo sus deliciosos anticuchos, irresistibles pancitas y sabrosos rachis. ‘Carmelita’, como se le conoce a esta joven madre ama de casa, vive en Huaycán, en Ate.

“Me demoro dos horas en llegar hasta el lugar donde guardo mi carreta y preparo mis anticuchos”, cuenta.

Pero todo comenzó hace más de 20 años cuando su suegra le ‘dejó’ la esquina y la receta para continuar con el negocio.

“Ella me dijo que continúe sola, porque ya se sentía cansada”, recuerda.

Esta mamá de tres hijos, admite que al inicio sintió miedo porque pensó que viviría bajo la buena sazón de la suegra y que las comparaciones serían inevitables, sin embargo, logró mantener la calidad y el buen servicio que le encomendaron y los comensales nunca faltaron.

Pero, ¿cuál es el secreto que hace que los clientes abarroten la parrilla de ‘Carmelita’? Todo está en que, -según dice- además de los buenos ingredientes y sazón, las pancas de choclo en que sirve sus anticuchos y pancitas “les dan ese sabor especial”.

“Aunque no lo creas, la panca le aumenta el sabor a la comida”, dice ‘Carmelita’.

Hoy, ‘Carmelita’, dejó por un momento su añorada carreta y decidió aventurarse en abrir su restaurante gracias a los consejos de sus múltiples comensales. 

Me costó mucho decidirme, pero acá estoy. Todavía no me acostumbro”, señala mientras fríe unos anticuchos en su nueva parrilla.

Pero como las tradiciones familiares pasan de generación en generación, mientras ‘Carmelita’ atiende en su nuevo local ubicado en el jirón Los Diamantes 402, en La Victoria, su hija viene haciendo lo mismo en el mismo lugar donde su abuela y mamá comenzaron con este negocio, y como siempre con la infaltable carreta.

La han invitado a participar en distintas ferias gastronómicas e intentado hacerle entrevistas para la televisión, pero ella no acepta porque, según comenta, “no estoy preparada para la fama (risas)”. Eso nos hace contentos porque nos brinda esta exclusiva para conocerla mejor.