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Los besos prohibidos de Tilsa Lozano
Otra pista más. Esta vez muestra dos fotos: la primera ‘chapa’ con un hombre de barbita y la otra, con su linda figura.
No hay ataque más fuerte que el de una mujer herida. Saltan como leonas al verse acechadas por el peligro. Muestran sus armas y sus credenciales o sus cuerpos deseados. O besos prohibidos. Porque la novela de Juan Vargas y su posible affaire con la modelo Tilsa Lozano tiene ahora un nuevo capítulo, esta vez escrito por la misma chica de los calendarios que hizo públicas dos fotos, una donde chapa con un hombre con barbita y otra con sus lindos atributos.
¿Pero qué motiva a la joven a hacer esto? Quizá de alguna manera responder a las afirmaciones de una fuente cercana a Juan Vargas que contó ayer a Trome la “fuerza del amor” que sienten el jugador de la Fiorentina y su esposa Blanca Rodríguez. Esto lo analiza el psicólogo clínico y especialista en Terapia de Pareja, Tomás Ángulo Mendoza. “Hay dos respuestas para la actitud de Tilsa. La primera es ganar pantalla, convocatoria y publicidad”, dijo.
A continuación, la segunda teoría (y la más directa). “Tilsa puede estar herida en su orgullo y reacciona de enojo. Ella sabe que no es cualquier mujer, que es Tilsa Lozano y está siendo “choteada”. Salir a mostrar fotos, es decirle al hombre no hables tanto de tu familia y recuerda lo que hemos tenido o tenemos. Pero lo hace con sutileza. No de una manera brusca. Esto también puede hacerse para recordar al hombre y a la familia del hombre que el machista separa el sexo del amor y a ninguna mujer le gustaría sentirse herida”, finalizó Ángulo.
Mientras en Italia, el futbolista, que pronto se reunirá con su esposa y sus tres pequeños, volvió a ser foco de atención de las webs y portales, como Fiorentinanews que le dedicó un artículo. “Vargas no tiene goles en la Liga y ha jugado solo 8 minutos en los últimos tres partidos, quizá perdiéndose en la controversia y el comportamiento cuestionable”. Además, la web resalta que podría salir del mal momento apoyado en la frase “En los momentos de dificultad hay que mantenerse”, inscripción grabada en un anillo que perteneció a su abuela.
Lo cierto es que Vargas no debe tener mucha tranquilidad con cada capítulo que aparece sobre una posible novela suya con una protagonista que anda enojada. Y una mujer enojada es capaz de todo.
