Jueves 24 de abril del 2014

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Domingo 04 de diciembre del 2011 | 07:50

'El Bombardero' la hace linda en México

Nuestro columnista se pasea por la tierra del “Chavo del Ocho”.

MÉXICO.- DEL SAQUE somos carnecita…ACABO DE ATERRIZAR en el aeropuerto ‘Benito Juárez’ del DF, capital de México, donde vine a relajarme unos días. Es sábado, 4 de la tarde, y después de hacer una cola de más de una hora en Migraciones, me sellan mi pasaporte y voy a la faja 11 de Taca a recoger mi maleta. Un chato de bigotitos, parecido al ‘Chorri’ Palacios, me pide mi ticket para chequear que sea la valija correcta. Se lo enseño y me da el visto bueno. Camino y me toca la luz verde para que no me revisen. Pero por mi perfil alto y con pinta de ‘rata’, la Policía Federal detiene mi paso: “Señor, permítame un tantito”. Me hacen ‘volar’, pero me hago el loco porque estoy en tierra ajena, donde la vida vale menos que un taco. Los uniformados de azul, que son unos ‘cholones’ con cara de malazos, me indican que abra mi candado para ver prenda por prenda. Así no es…

EMPIEZA el interrogatorio. Brazos y piernas abiertas. Me tocan desde mi cabello hasta las uñas de mis dedos de los pies. Se llevan mis zapatillas para pasarlas por los rayos y también verifi can mi documento de identidad para descartar que mi visa americana sea bamba. Estoy botando babas sin poder hacer nada. Me controlo. La encargada de ver si traigo algo ilegal, es una trigueña fuertota y cacharrona. Me vio serio y rompe el hielo: ‘¿Viene de turismo?’ y yo le respondo: ‘Sí’, pero no sabía que las mexicanas eran tan rigurosas en todo. ‘Noooo’, me contesta. Sonríe, pero un superior arañado la apura. Ella me despide: ‘Que tenga una linda estadía’. Cojo mis pertenencias, volteo y cuatro tombos -los que me retrasaron- leen mis labios, mueven la cabeza y me largan. Ojalá que todos sean serios como ellos y no como los que secuestraron a la hija de Marc Anthony, que tenía como guardaespaldas a Denzel Washington, en la película ‘Hombre en llamas’. A su ma’re…

SALGO PALTEADO, entiendo que es por seguridad, porque la ciudad es muy violenta. Voy a una caseta de taxis seguros para pagar y me trasladen a un hotel de la calle Reforma. Antes de subirme llamo por Nextel a un brother y le doy la placa del auto y el nombre de la compañía. Yo soy podrido al mango. Y no va a ser…

EN EL TRAYECTO, el chofer me pone al tanto. El clima por la madrugada está entre 5 y 7 grados, y por las tardes hace calorcito. Ya no llueve y las matanzas son en Monterrey, Guadalajara, Juárez y en zonas fronterizas y provincias. Me cuenta que la capital está muy bien resguardada y me ‘centra’ los points para vacilar. La ‘zona rosa’, sitio donde acude la gente de mente abierta y La Condesa, una zona bacán de discotecas, salsódromos y sitios para beber y beber. Me recomienda el ‘Mojito cubano’, donde se baila salsa y hay unos señores hembrones. A su ma’re…

YA SON LAS 7 DE LA NOCHE, me bajo del taxi y estoy ingresando a mi cinco estrellas. Veo muchas mujeres en la puerta, en el lobby, en los pasadizos, por Dios, estoy en el paraíso. Es hora de ir a la ducha, ponerse bonito, echarse perfume, gel y salir de ‘cacería’. Ya tengo buena información. Veremos dónde campeono. En el telo, la calle o rumbeando. Eso sí, tengo que ir con cuidado, porque puedo acabar peor que Cabañas. No se preocupen, el Señor me cubre con su sangre. Los quiero y ya los extraño. Rexuxa…Me voy, soy fuga.