Las mil y una de Ruckelly: Christian Cueva y el día que gritó que era Lionel Messi

Lee la columna de Ruckelly, con las historias del deporte nacional. Hoy nos habla sobre el volante de la selección peruana Christian Cueva. Un encarador y pícaro dentro de la cancha, pero tímido fuera de ella. 

Cueva

Cueva

Cueva es pícaro y burlón con la pelota. Desde las divisiones menores ya daba muestras de ello. 

HAY QUE CREÉRSELO SIEMPRE
Christian Cueva es pequeño, menudito, pero muy hábil e inteligente con la pelota, aunque tímido para el amor. Saca de quicio a los rivales a punta de gambetas y también de 'boquilla'. Pero esto no es nuevo para el  número '10' de la selección peruana y del Sao Paulo de Brasil. Desde las categorías menores ya tenía ese 'bichito' de ser el protagonista y para muestra estas historia. 

Christian Cueva ya entrenaba con el primer equipo de la San Martín cuando, en 2008 y con un par de años menos, aceptó ayudar a los juveniles - entre ellos el portero Pedro Gallese - que iban a disputar una final Sub 20 nada menos que contra la 'U'. En el equipo crema la figura era un tal Raúl Ruidíaz y el entrenador crema era Samuel Eugenio. Iba a ser un duelo caliente y lo fue.

Ese día, el 'Chato' Cueva la rompió, les metió un baile a los cremas y, en una jugada, desairó a un rival enfrente de la banca de suplentes de la 'U'. " Oye no seas agrandado, te crees Messi enano de mier…” le gritó el técnico crema. Cueva sonrió, y luego marcó dos goles que festejó en la cara del estratega. “Para ti h…..soy Messi pues, a ver dime algo”. Samuel se le quiso ir encima pero lo controlaron. Al final reconoció que el ”santo” les metió un baile. "No será Messi pero juega como m…este enano" sentenció el DT. Razón no le faltó a 'Chamuco' y fue hidalgo en admitirlo.

Cueva

Cueva

UNA MENTIRA POR AMOR
​Tras llegar de Trujillo, Cueva se instaló en la casa del entrenador de juveniles en la San Martín, Orlando Lavalle. El tema era que el volante extrañaba a su enamorada que se quedó en el Norte y, por ello, le pidió un favor a su DT. "'Profe un favor, Yo le hago ganar el campeonato, pero usted me hace un gran favor. Llamamos a mi enamorada en Trujillo, empiezo yo hablarle y luego entra a usted y le dice cosas bonitas”, pidió 'Aladino'

El entrenador accedió y conversó con la jovencita. Cuando ella empezaba a dudar por el cambio de voz, Cueva se ponía 'mosca', tomaba el teléfono y le decía que "el clima de Lima le había caído mal y por eso su voz sonaba rara" y le volvía a pasar el 'fono' a su entrenador. Pero, un día, la esposa del entrenador los descubrió y los 'cuadró'. “Viejo de m… te prestas para esas tonterías” le dijo al apañador y al jugador también le cayó. “ Hijo, tienes que ser sincero, en la vida siempre con la verdad por delante”. Cuevita se quedó callado y no volvió a recurrir a ninguna 'artimaña' para cosas del corazón o de cualquier otro tema.