Por: Katty Gines

| Hace 8 años, cuando hacía un recorrido por los huariques de , conocí a Arturo Guardia Bahamonde, conocido como ‘El Morocho’ y también como el ‘Bravo de los bravos’, pues tenía unas manos benditas con las que preparaba sabrosos platos marinos que dejaban fascinados a los extranjeros y a los comensales peruanos.

El año pasado nos volvimos a ver y esta vez era para hacerle una entrevista a su hijo Jonathan Guardia, quien me presentaba su nuevo emprendimiento. Tuvimos tiempo para conversar y me enteré que un aneurisma le había jugado una mala pasada, pero había salido triunfante de aquella intervención quirúrgica y estaba listo para retomar sus actividades en su local.

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“Katty, ¿cómo es la vida no? Entrevistaste a mi mamá Sonia, a mí y ahora a mi hijo, pero ya me toca volver a salir en Trome, pero esta vez tiene que ser en una página más grande, yo mismo soy, me subiré a mi bote, vamos a pescar y ahí mismo haré un cebiche bravazo”, me dijo aquel día.

Desde ese recuentro no hicimos buenos amigos, compartíamos información gastronómica y él me hacía recordar todos los días con fotos y audios que debía hacerle una entrevista, y le prometí que lo haría este año. Justo cuando lo llamé el pasado domingo para decirle que haríamos la nota que tanto quería, Arturo ya no me contestó más, pues había partido a la eternidad. No se imaginan, amigos lectores, el dolor que sentí en el corazón.

‘El morocho’ desde niño acompañaba a su padre, don Freddy Guardia a pescar y aprendió a preparar los potajes tradicionales de Chorrillos de las manos de su madre, doña Sonia. Años más tarde, puso su propio local frente al malecón, el cual goza de vista privilegiada al mar.

El morocho viene de una familia de pescadores y cocineros chorrillanos.
El morocho viene de una familia de pescadores y cocineros chorrillanos.

Los que lo conocieron saben que él se desvivía por atender y dar lo mejor a sus clientes, le encantaba conversar con los amigos que llegaban a su local, nunca estaba quieto y su mente volaba a mil para crear nuevos platos.

Arturo deja un gran legado de cuatro generaciones de cocineros de la cala, una mezcla de pescadores y chefs de las antiguas fondas del muelle. Hoy sus hijos Jonathan y Fiama quienes fueron entrenados por su padre, se harán cargo del restaurante ‘El Morocho’ y continuarán con los proyectos.

“Mi madre Joelma, mi hermana y yo seguiremos con el negocio de mi padre. Vamos a ampliar el cuarto piso, la terraza, tal como lo dejó en los planos y terminaremos el bote donde quería cocinar a bordo para sus clientes más cercanos”, dice Jonathan.

Se fue un gran referente de la comida marina peruana y cocineros los cocineros como Cucho La Rosa, Gastón Acurio, Palmiro Ocampo, Elena Izquierdo, entre otros le rindieron sentidas palabras por lamentable pérdida.

¡Hasta siempre, ‘Bravo de los bravos’!

Desde niño iba a pescar junto a su padre y desde ese entonces el bote fue su fiel compañero de aventuras.
Desde niño iba a pescar junto a su padre y desde ese entonces el bote fue su fiel compañero de aventuras.



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