10 lecciones de la fotografía para encaminar tu negocio [FOTOS]

Trome, Walter Wust, fotógrafo de la naturaleza e ingeniero forestal, se integra a la plana de docentes de una universidad, ofreciendo su experiencia para formar profesionales en temas ambientales. Estas son las 10 lecciones que le dejó la fotografía para los negocios.

Negocios

Negocios

Negocios

¡Emprende Trome! El fotógrafo Walter Wust es propietario de Wust Ediciones, una editorial que desde su creación ha publicado unos 500 libros con temas diversos sobre nuestro país: QhapaqÑan, el sendero de la historia; Machupicchu, canto de piedra; Cocina peruana, nuestro sabor para el mundo, entre varios otros títulos.

Ahora, junto a diversos profesionales, ha creado la malla curricular de la nueva carrera de Ingeniería y Gestión del Ambiente en la UPC, donde se formarán profesionales que solucionen los retos ambientales locales e internacionales.

Como empresario, ¿qué lecciones le ha dejado la fotografía para los negocios? Estas son las 10 lecciones que Walter Wust aprendió de la fotografía para los negocios.

1) La luz como oportunidad. Como fotógrafo soy un cazador de la luz y de momentos. Cuando encuentro estos elementos pongo en práctica toda la experiencia acumulada para lograr una gran fotografía como producto final. Lo mismo pasa con una empresa, hay que aprovechar las oportunidades –como los fotógrafos aprovechamos la luz- para usar todo nuestro bagaje: talento, técnica y experiencia, y así lograr un producto exitoso que satisfaga a nuestros clientes.

Foto de Walter Wust

Amanecer en Isla del Sol : La primera luz de la mañana tiñe de dorado las cumbres nevadas de la Cordillera Real, mientras un manto de nubes envuelve los macizos aún congelados.

Amanecer en Isla del Sol : La primera luz de la mañana tiñe de dorado las cumbres nevadas de la Cordillera Real, mientras un manto de nubes envuelve los macizos aún congelados. (Foto: Walter Wust)

2) Perfeccionamiento constante. Los fotógrafos pasamos de la cámara analógica a la digital y tuvimos que adaptarnos. Esto provocó una competencia inimaginable. Por lo tanto, las buenas fotos abundan. ¿Cómo sobrevivir en este mercado tan competitivo? Como lo hacen las buenas empresas: te exiges más, te capacitas más, creas más, y te perfeccionas más. ¿Cómo lo logras? Adaptando tu talento a los cambios y perfeccionándote constantemente.

3) 100% sacrificio. No tuve la suerte de estudiar fotografía. Aprendí por mi cuenta y esa experiencia me dejó una máxima: para ser realmente bueno debes tener 10% de inspiración y 90% de transpiración. Lo mismo sucede en una empresa, y para graficar el ejemplo, les digo: debes patear la pelota las veces que Maradona la pateó. La necesidad de generar ingresos no alcanza, debes tener pasión, sacrificarte y trabajar el triple. Solo así tendrás éxito.

4) El talento no lo es todo. Hay fotógrafos muy talentosos, pero esa capacidad de capturar una buena toma es una combinación de sensibilidad y el aprender de los mejores. Yo aprendí fotografía analizando las imágenes de la National Geographics. Pero el talento no es genético, también es entrenamiento, saber dónde mirar, esperar el momento y saber actuar. Eso mismo llévalo a tu negocio y te servirá de mucho.

Foto de Walter Wust

Tejedoras del Titicaca : Desde hace tres generaciones la familia Cahui se dedica a tejer hermosos mantos en la comunidad de Llachón, a orillas del gran Titicaca.

Tejedoras del Titicaca : Desde hace tres generaciones la familia Cahui se dedica a tejer hermosos mantos en la comunidad de Llachón, a orillas del gran Titicaca. (Foto: Walter Wust)

5) Buen ojo para elegir. Para seleccionar a la gente que trabajará contigo tienes dos opciones: te rodeas de lo mejor que existe en el mercado o inviertes en formar a tu propio equipo. En Wust Ediciones opté por lo segundo. Formé gente muy joven y crecimos juntos. Mis colaboradores tienen 16 o 18 años trabajando conmigo. Somos como una familia que ofrece productos de calidad y se basa en la confianza y el aprendizaje mutuo.

6) Cuida a tus clientes antiguos. Por filosofía empresarial pienso: “Al cliente viejo, se le cuida”. Es mejor no buscar clientes nuevos y engreír al antiguo porque es el que te conoce, el que te acompaña. Solemos buscar nueva clientela y descuidamos al cliente antiguo porque lo sentimos fidelizado, pero ese es un error gravísimo. El cliente antiguo tiene que sentir que lo engríes como si fuera la primera vez que trabajas con él.

7) Buen ojo. Para tener una buena foto hay que tener una mirada. Pero en un negocio no solo hay que tener buen ojo para entrar en él sino también para mantenerte. La vida me enseñó que no siempre te quedas en el emprendimiento que eliges. La vida te vapulea y debes mostrar habilidad para adaptarte y seguir en tu rubro o cambiarlo. Si sabes adaptarte alcanzarás lo que te propones.

Foto de Walter Wust

Yanavicos al atardecer : Una bandada de yanavicos (Plegadis ridgwayii) vuela en formación rumbo a sus dormideros en los extensos bofedales de altura. Umuchi, Puno.

Yanavicos al atardecer : Una bandada de yanavicos (Plegadis ridgwayii) vuela en formación rumbo a sus dormideros en los extensos bofedales de altura. Umuchi, Puno. (Foto: Walter Wust)

8) El último, el mejor. La gente me pregunta cuál de tus libros es el que más te gusta y yo les respondo: “El último”. Si piensas que el trabajo que hiciste hace ocho años es lo mejor que hiciste, estas en serios problemas. Claro, hay cosas que son clásicas y que sientes quedaron bien y puedes usar ese material como insumo para crear algo nuevo, pero sin copiar. Cada producto tiene una nueva identidad.

9) No sentirse un iluminado. Como fotógrafo y naturalista he aprendido que nadie en este mundo es un iluminado y que cada día aprendes algo, eso lo tengo muy claro. El día que dejaste de aprender, dejaste de crecer, y eso es peligroso en los negocios, donde debes proponer ideas a los clientes y servirle como guía, así como generar empatía para que ambos logren un producto que los deje satisfechos.

10) Precisión. Hay que ser muy preciso para diseñar productos a la medida del futuro cliente. Yo, además de fotógrafo e Ingeniero forestal, soy fundador de la nueva carrera de Ingeniería y Gestión Ambiental, en la UPC. La creamos porque identificamos que hacía falta, en el mercado, un ingeniero que sepa resolver problemas técnicos y sociales. Entonces buscamos resolver el problema creando profesionales en ciencias ambientales, capaces de liderar soluciones innovadoras para los retos ambientales locales y mundiales.

Walter Wust

Walter Wust

Walter Wust