María Pía Copello sobre Esto es Guerra: "No vendemos un programa cultural" [VIDEO y FOTOS]

Le hicimos una entrevista a María Pía Copello que podría sacar chispas. Si eres hincha de Esto es Guerra, debes leerla. 

María Pía Copello
María Pía Copello
María Pía Copello
María Pía Copello

María Pía Copello, conductora de Esto es Guerra, divide su tiempo entre su programa de televisión, su hogar, sus hijos y esposo, y aunque estos trabajos la dejan agotada, ella se siente con mucha vitalidad a sus 40 años. Vive en San Borja y dice que tiene de ‘pituca’, así como de barrio, por eso nadie la agarra de ‘lorna’. Además, está convencida de que la fórmula de un matrimonio exitoso es que ninguno trate de cambiar al otro.

Estamos en tu casa. ¿Cómo eres aquí, en tu vida privada?
Igual, tal vez un poco más seria, porque ando coordinando muchas cosas. Soy una persona como cualquier otra: programo las agendas de mis hijos, ayudo en los quehaceres del hogar...

Tienes tres hijos, ¿cómo eres como mamá?
Engreidora. Trato de hacerme la recta, pero a veces no me sale. Soy muy amiga de mis hijos. Me llevo bien con los tres.

¿Como esposa también eres engreidora?
Sí. Tú sabes, la convivencia no es fácil, pero creo que mientras las dos personas pongan de su parte, las cosas fluyen normal.

¿Llevas los pantalones?
No sé si llevo los pantalones, pero tomo bastantes decisiones. O sea, mi esposo, cuando lo cree necesario, me da su punto de vista. Realmente, la que decide muchas cosas en casa soy yo. No estoy segura de si eso sea llevar los pantalones.

11 AÑOS DE CASADA
¿A tus 40 años, como diría Rebeca Escribens, te sientes ‘rica y apretadita’?

Ah, no, ja, ja, ja. Me siento bien, físicamente en un buen momento.

¿Sexy?
Me siento con más vitalidad, con ganas de hacer cosas que no hice antes, y eso es bueno, porque significa que estoy sana.

Te lo pregunto porque hace poco alborotaste las redes sociales con una foto en bikini...
No he alborotado a nadie, oye. Mi marido no es una persona celosa, porque si fuera celoso, no me permitiría trabajar en televisión y menos en ‘Esto es guerra’. En mis redes sociales y mi vida pública, tomo las decisiones que quiera, mi esposo no es que esté mirando lo que publico o no.

¿Cómo has logrado evitar la exposición de tu vida privada?
Fácil: todo lo que quiero hacer lo hago en mi casa. Si voy a salir a la calle a tomar de más y hacer papelones, prefiero hacerlo en mi casa. Si no quieres que te ampayen, no te digo que no salgas, pero no vayas a los lugares donde sabes que te están esperando con una cámara.

Es un consejo indirecto para los chicos con quienes trabajas...
No, yo no aconsejo a nadie. Todos son grandecitos y saben bien lo que tienen que hacer.

¿Cuántos años de relación con tu esposo?
Tenemos 11 años de casados y 16 que nos conocemos.

Casi una vida...
Sí, casi una vida. Es un gran compañero, muy tranquilo. Ojalá dure para toda la vida. Creo que lo importante es respetarse, quererse y saber que tienes que llevarte muy bien.

Ahora los muchachos cambian de pareja como si cambiaran de polo...
Es verdad. Los chicos son muy ‘enamoradizos’. Creo que el secreto para que una relación sea sólida está en que las dos personas sean complementos, que ninguno trate de cambiar al otro, ni que uno mande más que el otro.

Dame unos consejitos para que la pasión no se ‘apague’...
Mira, tienes que hacer muchas cosas: a veces nos escapamos solos, tratamos de salir una vez a la semana. Y bueno, no sé qué trucos más existan, pero hasta el día de hoy está funcionando y nos amamos con mi marido.

María Pía Copello

‘ESTO ES GUERRA’
Hablemos de ‘Esto es guerra’. Debe ser difícil trabajar con tantos jovencitos que son unas ‘balas’...

Se requiere, sobre todo, de paciencia, tipo profesora. Me ha pasado un par de veces que me he ‘picado’, pero todo queda ahí. El programa es muy criticado y cuenta con seguidores y detractores como todo en la vida.

¿Qué sientes cuando dicen que es un programa sin valores?
Eso ya lo he respondido varias veces. Es un programa que está hecho por personas, obviamente las personas a veces se equivocan. Creo que los errores del pasado se han subsanado. Hoy es una fama un poco injusta porque no es lo que se está haciendo en televisión ahora. ‘Esto es guerra’ es un programa para que la gente se divierta. Hay muchos que nos quieren y otros que no, pero todos nos ven, sino no tendríamos el rating que tenemos.

Algunos creen que la televisión debe educar...
Hay programas que nacen para educar a las personas, pero otros para entretener. No vendemos un programa cultural.

¿Te critican por ser amiga de Rodrigo González, ‘Peluchín’?
Sí.

¿Te han mirado mal en tu canal por eso?
No, ¿por qué lo harían?

Porque él es el mayor crítico de ‘Esto es guerra’...
Espero que esto se ponga como lo estoy diciendo: Conocí a Rodrigo en ‘Yo soy kids’, mucho antes de entrar a ‘Esto es guerra’. Cuando llegó la llamada del reality, simplemente entré. Ese es el fin de la historia. Nuestra amistad no tiene nada que ver con el trabajo que él realiza. Nadie sabe de la amistad buena y sincera que tenemos. Nadie conoce cómo es realmente Rodrigo, es una persona muy cariñosa y amorosa. Quiero al Rodrigo que es mi amigo.

¿Nunca le has dicho ‘Hey, Rodrigo, para la mano’?
Cuando nos juntamos no hablamos de trabajo.

Otro de tus grandes amigos es Mathías Brivio...
Nos llevamos increíble. O sea, con él somos superamigos. Me enseñó muchísimas cosas, me ayudó a entender el formato del programa.

A veces hay intercambio de palabras entre ustedes...

Sí, pero son cosas del momento. No trascienden.

Parece que ya no hay espacio para los programas para niños en televisión. ¿No te da pena eso?
Sí, me apena. Hay una generación que no está creciendo con una imagen, en su momento fue ‘Yola Polastri’, ‘Nubeluz’, ‘Karina y Timoteo’, ‘María Pía y Timoteo’. Da pena, pero es la realidad.

Ahora la nueva ‘imagen’ que siguen los niños son los chicos reality...
Sí. Ahora ven mucho los programas de competencia, a los youtubers. Y con eso se debe tener cuidado, porque he visto youtubers que lanzan lisuras, chocantes para chicos pequeños.

En Internet no hay límites...
No, pero los límites los deben poner los padres.

Para terminar, ¿te agarran de ‘lorna’ por ser de San Borja?
Tengo de ‘pituca’, así como de barrio. Nadie me agarra de ‘lorna’, por favor.