Nutrición: Cuatro señales de que tu cuerpo necesita hierro

El hierro es fundamental debido a que produce hemoglobina, una proteína que ayuda a las células de la sangre a liberar oxígeno.

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Las mujeres son las más afectadas por esta deficiencia, debido a las pérdidas sanguíneas en los periodos menstruales y durante el parto.

La deficiencia de hierro es una de las más comunes entre las mujeres. El hierro es necesario para producir hemoglobina, una proteína de la sangre que la ayuda a transportar oxígeno a todo el cuerpo. Si no tienes este mineral, tu cuerpo sufre y puede llegar a tener anemia. Por eso, si tienes alguno de estos signos de deficiencia de hierro que te presentamos a continuación, es hora de que visites a un médico.

Exhausta. Sin embargo, esto se lo puedes acharar a tu ritmo de vida ajetreado, y por eso ni reparar en el hecho de que todos los días estás cansada ni bien te levantas.  Al tener una deficiencia de hierro, el cuerpo tiene menos oxígeno y por ende está privado de la energía que necesita para el día a día –independientemente de si haces mucho o no–. Si tu fatiga está unida a una sensación de irritabilidad, debilidad o incapacidad para concentrarte, entonces acude a que un médico te haga un examen de sangre.

Tienes períodos menstruales abundantes. En las mujeres, la causa número uno de deficiencia de hierro es la pérdida de sangre durante la menstruación. Durante una menstruación en la que se pierde mucha sangre –por una duración de muchos días o por tener pérdidas grandes– es posible que el cuerpo utilice el resto del ciclo para reponer la mitad, pero nunca llega al 100%. De esta forma, en el siguiente período perderemos otros tanto, empeorando la situación.

Palidez. Hay gente que es pálida por naturaleza, pero si estás más de lo habitual y tienes un aspecto enfermo, probablemente tengas niveles de hierro por debajo de lo normal. La hemoglobina es la que da el color rojo a la sangre, y a su vez, aporta un tono a tu piel. Si no tienes suficiente hemoglobina, estarás más pálida. Es fácil de detectar, y además, para más seguridad, podemos fijarnos si el interior de los labios, encías y párpados son menos rojos de lo normal.

Piernas inquietas. El síndrome de las piernas inquietas es aquel por el que no podemos parar de mover las piernas, movimiento que hacemos involuntariamente. El 15% de las personas que padecen este síndrome tienen anemia, ya que cuanto menores son los niveles de hierro, mayores son los síntomas.


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