Félix Moreno: El Búho indignado con libertad de polémico personaje y más 'perlas' del Poder Judicial [VIDEO]

El Búho no podía estar ajeno al tema de la semana: la libertad de Félix Moreno

Félix Moreno en la mira por actos de corrupción.

Félix Moreno en la mira por actos de corrupción.

Félix Moreno fue puesto en libertad.

Este Búho no puede dejar de indignarse con lo que viene sucediendo en el Poder Judicial. Es una vergüenza que no tiene nombre. Y no solo voy a escribir sobre el fallo de la Primera Sala de Apelaciones que dejó libre al gobernador regional del Callao, Félix Moreno, investigado por la grave acusación de corrupción de haber recibido más de dos millones de dólares en coimas de Odebrecht.

Contra Félix Moreno se había dictado una medida de 18 meses de prisión preventiva, pero la referida sala lo acaba de dejar libre y podría ahora volver a ejercer el cargo de gobernador regional.

Ante esto, la congresista Marisa Glave se pregunta: Si este acusado vuelve a ejercer el poder, ¿cómo quedan la investigación, pruebas y testigos? Aquí no vamos a individualizar el caso Félix Moreno, que es solo la punta del iceberg. Otros gobernadores regionales acusados de corrupción acaban de ser también liberados: Iván Vásquez, de Loreto, y Wilfredo Oscorima, de Ayacucho, este último, acusado de comprar irregularmente maquinaria por ¡veinte millones de soles, entre otras perlas! Incluso Oscorima se dio el lujo de armar un fiestón en la Plaza de Armas de Huamanga con pisco, butifarra, bailongo y fuegos artificiales para festejar su ‘liberación’.

Félix Moreno

Félix Moreno

Este tipo de fallos del Poder Judicial a favor de Félix Moreno lo único que hacen es torpedear y sabotear la labor de fiscales y procuradores en una lucha desigual contra algunas poderosas mafias, que manejan mucho dinero y abogados. En el Perú, los principales implicados -hasta el momento- en esta olla putrefacta de corrupción, de manera sospechosa, han sido liberados o están prófugos, como es el caso de Alejandro Toledo, o están paseándose por Lima, como Ollanta y Nadine, mientras que otros más se hacen los locos mandando tuits desde el otro lado del charco.

Los dos primeros fueron señalados por el propio Marcelo Odebrecht y otros colaboradores eficaces de haber recibido millones de dólares sucios de Brasil. A diferencia de ese país, donde la Fiscalía ya pidió prisión preventiva para Lula da Silva, Ollanta Humala se pasea por restaurantes y centros comerciales muy campante.

Uno se pregunta, como han sostenido algunos analistas: ¿El Gobierno estará protegiendo al nacionalista y su esposa por ‘algunos servicios prestados’ durante el proceso electoral último? ¿Por qué Alejandro Toledo y Eliane Karp se dan la gran vida en Estados Unidos y el Gobierno ni siquiera contrata a un estudio de abogados norteamericano para acelerar su extradición?

Y la ministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, hace la de Shakira (‘sorda, ciega y muda’) ante todos estos estropicios calificados muy duramente por el congresista Víctor García Belaunde: ¡El Poder Judicial se ha convertido en el poder de la corrupción!

Pero no solamente los ‘peces gordos’, aquellos que delinquen con cuello y corbata, manejan Audis y viven en mansiones de varios millones de dólares, se han beneficiado. Hay otros hechos gravísimos.

En el plano de la delincuencia común, el Séptimo Juzgado Penal de la Corte de Justicia del Callao ha dado un fallo tan escandaloso que el ministro del Interior no aguantó y lo denunció a los cuatro vientos. Se trata del temible delincuente Luis Donayre Flores, ‘Pato Ciego’, acusado de asesinar a seis personas, entre ellas el hijo de ‘Loco Aldo’, en una pollada y de haber participado en el asesinato de Wilbur Castillo. Este peligroso reo acusado de homicidio calificado fue trasladado del Callao al penal de Challapalca, en la sierra de Tacna, por su extrema peligrosidad. Sin embargo, incomprensiblemente le han dado ‘arresto domiciliario’ por ‘exceso de carcelería’.

No es el único caso. Peligrosos sicarios y delincuentes en el Callao con ‘arresto domiciliario’, en la realidad siguen delinquiendo como si nada hubiera pasado. De nada vale la sacrificada labor de honestos y valientes policías, fiscales y jueces, que encierran a delincuentes de todo tipo, para que después malos magistrados les abran las rejas impunemente, y todo con la anuencia de las máximas autoridades de este controvertido poder del Estado, que dice con cara de sheriff malo de pueblo: ‘No se metan con la independencia de los jueces’. Estamos de mal en peor. Apago el televisor.