Kenji Fujimori: El 'Búho' pide abrir los ojos con él en sus 'pastillazos'

El 'Búho' comenta lo más destacados de nuestra agitada actualidad en sus 'pastillazos'.

Kenji Fujimori sigue armando el show.

Kenji Fujimori sigue armando el show.

Kenji Fujimori sigue armando el show.

Este Búho ve la situación política más movida que el suelo arequipeño. Por eso agarro mi ‘espada del augurio’ de Los Thundercats para que me permita ver más allá de lo evidente. Aquí les presento mis ‘Pastillazos’ que tanto reclamaban mis lectores.

KENJI Y KEIKO: Este columnista habrá nacido de noche, pero no anoche. Francamente no me como ese cuento de que Kenji Fujimori, ‘el incondicional’ y ‘querubín’ de Alberto Fujimori, se haya convertido por obra y gracia del Espíritu Santo en un ‘defensor de las minorías’. ¿Acaso ha dicho algo sobre las inhumanas esterilizaciones forzadas? Ahora que recuerdo, meses antes de que se produzca la segunda vuelta, se proclamó solito ‘candidato presidencial’ para el 2021 si su hermana perdía las elecciones. Y por último, se alucina defensor de los derechos humanos. ¡Por favor! Que todos aquellos ‘progresistas ingenuos’ le exijan que se pronuncie y ‘tienda puentes’, no al ‘Capitán Carlos’ de Madre Mía ni a la Nadine Heredia de las maletas de dinero sucio de la embajada de Venezuela o llegadas de Brasil, sino a los deudos de las víctimas de La Cantuta y Barrios Altos, por los que su padre está preso. 

Eso de que su asesor es un tal Toledo, no lo cree nadie. Ese es pura pantalla, solo un chistosito que le hace caricaturas y le coloca tuits en las redes, como ese de la película ‘La sociedad de los poetas muertos’. Dudo que el congresista Kenji Fujimori, haya visto ese entrañable filme de Peter Weir con el recordado Robin Williams. Su verdadero asesor es su padre, el ventrílocuo que se pinta como ‘hombre sin rencores’ y le manda pan con queso a Ollanta Humala. El otrora dueño del perrito ‘Puñete’ es intocable como hijo predilecto del emperador Kenya, que saldrá pronto para ordenar la casa.

Kenji Fujimori vio a Ollanta Humala en su celda de Diroes.

Kenji Fujimori vio a Ollanta Humala en su celda de Diroes.

OLLANTA Y NADINE: Me sorprenden los argumentos de quienes sostienen que la prisión preventiva a Ollanta Humala y Nadine Heredia ‘los va a fortalecer porque los victimiza y así podrán recomponer su movimiento y resucitar políticamente’. La calle dice otra cosa. Las encuestas señalan que la mayoría de la población está de acuerdo con la medida y cree que los delitos que les imputa el Ministerio Público son ciertos. Si a todos los que tienen hijos y son encarcelados por graves delitos se les va a mirar con ojos compasivos y se reclama que les abran las rejas, entonces ‘Lurigancho’ y ‘Santa Mónica’ quedarían vacíos. 

La ‘pareja presidencial’, antes de embarcarse en una deleznable aventura de hacerse ricos con el cuento de ‘representar’ una alternativa nacionalista para los pobres, debió pensar en las consecuencias de delinquir, como argumenta la Fiscalía. Lo que más le indigna a la población, sobre todo a la femenina, es que las mujeres del pueblo, en la mayoría de los casos, llevan las riendas de la economía y el gobierno de la casa para bien y no se meten en las cuestiones del trabajo del marido. Pero la Nadine Heredia hizo todo lo contrario. Nunca se conformó con la pensión de retiro de su esposo, comandante del Ejército, porque ya había disfrutado de la adictiva miel del poder y los lujos, cuando por casualidad a Ollanta Humala lo nombraron agregado militar diplomático en Francia y Seúl. Allí se produjo la monstruosa ‘gran trasformación’ de ‘La Jefa’. ¿Era tan difícil caminar derecho, Nadine?

Admiten pedido de Ollanta Humala y Nadine Heredia.

Admiten pedido de Ollanta Humala y Nadine Heredia.

VIEJITO TERCO: Cuando los periodistas deportivos reclamaban a un técnico de la selección sobre por qué insistía en tal o cual jugador, que demostraba estar de más en el equipo, el entrenador justificaba su insistencia con una palabra: ‘Ya pues, soy cholo terco’. Con ello ponía punto final a la discusión. El resultado lo conocemos todos: el Perú, con el ‘Cholo terco’, no clasificó al Mundial. PPK me hace recordar a ese director técnico. Pero a él lo deberíamos llamar ¡Viejo terco!

Leo en una entrevista que pese a que a varios de sus ministros les quedó grande el fajín y sus carteras son verdaderas ‘bombas de tiempo’, él asegura que ‘en este segundo año habrá pocos cambios en el gabinete’. El mandatario ignora que el 80 % del país, según la encuesta de IPSOS, le pide cambios. PPK cree vivir en el mejor de los mundos porque siente que con la reunión con Keiko Fujimori se volteó la página. No leo ninguna real autocrítica por su parte para un año pésimo. Ah, y ¿por qué tanta obsesión con Chinchero? Apago el televisor.