Odebrecht: El 'Búho' analiza a este 'monstruo' de la corrupción

El 'Búho' comenta las repercusiones del caso Odebrecht en el Perú.

Marcelo Odebrecht y la historia de su familia.

Marcelo Odebrecht y la historia de su familia.

Marcelo Odebrecht y la historia de su familia.

Este Búho ya no se sorprende de nada en todo lo relacionado a la corrupción de la empresa constructora Odebrecht y sus sucios tentáculos en América Latina, mucho menos en el Perú, donde dos presidentes -Alejandro Toledo y Ollanta Humala- están acusados de recibir millones de dólares sucios de esa compañía. Uno está prófugo, el otro preso y le investigan hasta sus calzoncillos. Pero un tercero, Alan García, también acude a la Fiscalía a declarar porque durante su segundo gobierno se produjeron las más voluminosas coimas en proyectos de irrigación y transporte público, como el Metro de Lima. 

Pero hay una supuesta bomba detonada por Odebrecht, el encarcelado presidente de la empresa brasileña, que sacudió el país. El diario brasileño O Globo anunció que Keiko Fujimori también recibió plata de la ‘Caja 2’. Informó que obtuvieron en exclusiva los documentos donde Odebrecht declara que, efectivamente, entregó dinero a la dos veces candidata a la presidencia del Peru. Inmediatamente, Keiko respondió. No en una conferencia de prensa con su bancada en pleno apoyándola. Ni con su padre o su hermano Kenji. Me imagino que esa denuncia se sintió como un cataclismo en su residencia y prefirió responder lacónicamente desde la soledad de su Twitter: ‘Increíble e inaceptable campaña contra mi persona y Fuerza Popular, con re-refrito incluido’, escribió. Pero esa defensa no será suficiente. 

En Brasil denuncian que Keiko Fujimori recibió dinero de Odebrecht

En Brasil denuncian que Keiko Fujimori recibió dinero de Odebrecht

Por lo mismo, el Alejandro Toledo se encuentra prófugo, matando sus días jugando billar y ‘colándose’ en conferencias académicas. Por exactamente lo mismo, a Ollanta Humala le dieron prisión preventiva junto al Chino y su esposa Nadine, junto a las ‘terrucas’ de Santa Mónica. ¿Por qué la palabra de Marcelo Odebrecht puede valer, según la justicia peruana, para algunos y no para otros? Eso, definitivamente, va a cambiar porque ahora quien presenta la investigación no es un diario ligado a grupos acusados de ser antifujimoristas. Esta vez, la Fiscalía y la comisión del Congreso, que lleva las pesquisas de Lava Jato, deberían por lo menos citar a la hija del Chino.

Pero pasemos a introducirnos en las entrañas de ese ‘monstruo’ de corrupción. Para que tengan idea de la mentalidad delictiva y amenazadora de Emílio Odebrecht, hijo de Norberto Odebrecht, fundador de la compañía, les reproduzco lo que dijo en el 2015, cuando estalló el escándalo y se barajaba la posibilidad de que su hijo Marcelo, actual cabeza de la empresa, pudiera ser condenado, como después sucedió. “Si lo meten preso, tendrán que construir tres celdas más. Una para mí, otra para ‘Lula’ y una más para Dilma (Rousseff, exmandataria brasileña)”. Y el viejo no se equivocó, porque su hijo ‘echó a todo el mundo’. ‘Lula’ será juzgado y a Dilma la botaron de la presidencia. 

Keiko Fujimori mencionada en agenda de Marcelo Odebrecht.

Odebrecht revela que entregó dinero a Keiko Fujimori de "la Caja 2"

Nadie podía imaginar que el abuelo de Marcelo, Norberto, hijo a su vez de un inmigrante alemán, hubiera podido engendrar un ‘monstruo’ que sería el responsable del mayor escándalo de corrupción en la historia. El ‘abuelo’ fundó la empresa constructora en 1944 en Bahía, pero su época de bonanza se inició cuando entendió que los mejores negocios se hacían si se tenían buenas migas con los políticos. En 1950 se asocian con Petrobras, filial Bahía, dirigida por militares. Desde 1964, tras el golpe militar derechista, Norberto Odebrecht estrechó sus vínculos con el Ejecutivo, destinando millones de reales para sobornar a los corruptos militares y ejecutivos encaramados en las empresas públicas. 

La red de carreteras del ‘Novo Brasil’ la hizo la empresa, al igual que sus centrales eléctricas y las irrigaciones. A Norberto lo sucedió Emílio Odebrecht, un hombre sin escrúpulos que erigió la llamada ‘Oficina de Operaciones Estructuradas’, rimbombante nombre para designar a una oficina destinada únicamente a pagar las cutras, coimas y sobornos a políticos, autoridades, ministros y hasta presidentes. Emílio acuñaba la frase: ‘Todo hombre tiene su precio, hasta Dios’. 

Por eso instauró la costumbre de donar monumentales imágenes de cristos o santos en los lugares donde su empresa sembraba la pecadora semilla de la corrupción. Emílio instruyó a su hijo Marcelo en la senda del mal y este resultó más siniestro que el padre. Expandió Odebrecht a países vecinos, siendo los primeros Chile y el Perú de Fujimori. Solo una preguntita, ¿por qué será que aquí PPK, el premier y la ministra Pérez Tello quieren que la empresa se vaya dando solo una propina y que por oponerse a ello botaron a la procuradora Ampuero? Apago el televisor.