Crianza de hijos: ¿cómo guiarlos para que no terminen peleando siendo adultos?

Gary nos habla de un tema muy delicado sobre la crianza de hijos

Cuidado con esos castigos a tus hijos.

Cuidado con esos castigos a tus hijos.

Gary nos tiene algunos tips. 

Mi amigo Gary llegó por un rico lomito a lo pobre con huevo y plátano frito encima, además de una jarrita de hierbaluisa. “El amor entre hermanos es uno de los más grandes e incondicionales que pueden existir. Por eso no puedo comprender por qué Keiko y Kenji, la hija mayor y el benjamín de Alberto Fujimori, libran una escabrosa batalla por el poder en el interior de su partido. Hay rivalidades de hermanos enemigos que han quedado como referentes en la historia de la humanidad, como la de Caín y Abel, hijos de Adán y Eva. Según la Biblia, Caín se dedicó a la agricultura y Abel al pastoreo. En Génesis se relata que los dos presentaron sus ofrendas a Dios, pero como este prefirió la de Abel, Caín enloqueció de celos. Sin entrar en el terreno de la religión, ahí tenemos a Huáscar y Atahualpa, cuya rivalidad fue el inicio de la decadencia y el fin del Imperio Incaico. Muerto el Inca Huayna Cápac sin haber nombrado a su sucesor, Huáscar montó en cólera porque su hermano Atahualpa no había acompañado los restos de su padre de Quito al Cusco ni había acudido a la ceremonia de sumisión y pleitesía. La guerra civil entre los hermanos allanó el terreno a los españoles, que finalmente arrasaron con el Imperio. En realidad, la rivalidad, los celos y las peleas entre hermanos se pueden considerar normales, pero los padres deben fomentar el amor, el respeto y la unidad entre ellos. Esta debe ser una prioridad en la crianza de los hijos. Te dejo unos tips para tus lectores:

- Respeto: Debe ser mutuo. No permitan las burlas ni las críticas hirientes entre sus hijos.

- Igualdad: Muchos padres cometen el error de hacer comparaciones entre sus hijos. Con ello crean celos, resentimientos y competencias no saludables.

- Tolerancia: Enseñarles desde pequeños que ser condescendientes entre ellos mismos es uno de los valores más importantes.

- Aprecio: Fomenta el aprecio de los talentos especiales de cada hijo. Si uno es bueno en matemáticas, por ejemplo, motívalo a ayudar al hermano a quien le resulta más difícil.

- Comunicación: Enseña a tus hijos a compartir sus emociones y a expresar sus dudas, miedos y aspiraciones.

- Paciencia: Todos tienen que aprender a esperar su turno. Premia la paciencia de tus hijos.

- Solidaridad: No se construye de la noche a la mañana. Los hijos aprenden del ejemplo de sus padres.

- Unión: Ver a los hermanos unidos es una de las más hermosas imágenes que pueden existir”.

Qué buenos consejos da mi amigo Gary. Me voy apuradita, cuídense.