Videojuegos son usados para que los niños sepan comer sano

En el proyecto se han desarrollado aplicaciones que enseñan a los menores qué es la pirámide nutricional y a realizar recetas nutricionales que los tengan saludables

Videojuegos son usados para que los niños sepan comer sano

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Acercar el gusto por una alimentación equilibrada al terreno de los videojuegos y aprovechar la atracción natural que generan entre los más pequeños es lo que pretende una de las herramientas creadas en el marco del proyecto europeo “FlashDiet”.

Liderado por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), la iniciativa busca mejorar las pautas alimentarias y luchar contra el riesgo de malnutrición en niños y ancianos a través de videojuegos adaptados a tabletas y la puesta en marcha del curso masivo abierto online (MOCC) “Salud y nutrición. Aprende a comer sano”.

En el proyecto se han desarrollado aplicaciones que enseñan a los menores qué es la pirámide nutricional y a realizar recetas nutricionales.

La investigadora de la UPV Purificación García explicó a Efe que dentro de la herramienta para mejorar las pautas alimentarias de este proyecto se han desarrollado cuatro videojuegos para tabletas, dirigidos especialmente a los niños, un colectivo especialmente “importante” en el tema de la nutrición. En uno de los juegos los niños “aprenden qué es una pirámide nutricional, cómo se organiza y los elementos más necesarios en ella”.

Otro de los videojuegos contempla la organización alimentaria y la explicación de “lo que aporta cada alimento en energía, proteínas o hidratos de carbono” para que aprendan jugando sobre aspectos nutricionales de los alimentos. Igualmente, a través de estos juegos, los menores podrán aprender a elaborar recetas siguiendo pautas nutricionalmente equilibradas y despejarán dudas sobre “mitos y realidades” relacionados con la alimentación, como si beber agua mientras comes engorda, ha explicado García. El MOCC puesto en marcha por los investigadores se dirige a toda la población, aunque fundamentalmente, según García, a “cuidadores informales” a cargo de ancianos o niños “que han adquirido nociones de nutrición por la experiencia de los años pero a los que hay que recordárselo”.

“La comodidad nos lleva a cometer errores y, con el tiempo, se convierten en malos hábitos”, ha agregado la investigadora, que ha recordado que el primer curso, al que se accede a través de la plataforma MOOC de la UPV www.upvx.es, está en sus últimas semanas y en breve se abrirá el acceso al segundo.

El curso “Flashdiet: Salud y nutrición. Aprende a comer sano” ofrece información básica para poner en práctica conceptos como la alimentación equilibrada, hábitos saludables, medida de la composición corporal, tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la nutrición y cocina y salud, entre otros.

Un total de 1.234 alumnos ha acabado la primera edición del curso, de los que cerca de 300 eran hombres y más de 860 mujeres, según la investigadora. Respecto al nivel de estudio de las personas que han accedido a este curso, un total de 657 tenían Formación Profesional, 380 han realizado hasta Secundaria, 40 que se quedaron en Primaria y 27 que han realizado un doctorado.

Entre sus objetivo, “FlashDiet”, que pretende extenderse hasta diciembre de 2016, busca contribuir a la transmisión a través de la web y redes sociales de información vinculada con la nutrición científicamente validada. Para García, la educación alimentaria “juega un papel fundamental en la modificación de los incorrectos hábitos de vida de la población y la consecución de un estilo de vida saludable”.

“Lo que pretendemos con este proyecto es introducir nuevas herramientas para concienciar al mayor número de personas posibles de los problemas de salud asociados con una alimentación desequilibrada”, ha concluido la investigadora.

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