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Ayer recibí varios e-mails sobre la columna. Hoy tengo que referirme nuevamente al tema. Me reafirmo en lo que dije, Mónica Delta trabajó de la mano del mafioso Ernesto Schütz y es imposible que no haya estado al tanto del infame trato con los dos delincuentes más grandes de la historia del país, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Hasta recuerdo el 'vladivideo' donde al 'viejo verde' le brillaban los ojos y se relamía los labios cuando el 'Doc' contaba los 10 millones de dólares que le dio por vender la línea de su 'canalazo'. Aquí parte del diálogo: -Schütz: No a fregar pues. Tiene que armar una cosa y además que sea bien hecha la pregunta. Montesinos: Claro. Schütz: O en todo caso que nos diga cómo quiere, yo ya la preparo a Mónica sin decirle nada, le digo: Mira pregúntale por acá, no le preguntes por allá. '200, 300, 10, 20, 30, 40...', contaba Vladi. El 'Pelao' se relamía los labios y metía el dinero en una bolsa y hablaba con frescura: 'Sí, estamos al día'. Los peruanos no debemos olvidar a estos hampones de cuello y corbata. Hay que decirle no a la impunidad y pedir la mayor sanción para los que saquearon el país. No hay que perder de vista a Fujimori, al general Víctor Malca Villanueva, quien se robó 14 millones de dólares de las licitaciones del Ejército; a Óscar Medellius, el de las firmas falsas; y al ex ministro de Relaciones Exteriores, Augusto Blacker Miller, entre otros, quienes como ratas se fugaron del país cuando cayó el régimen mafioso. La justicia debe ponerse los pantalones y mostrar mano dura para no dejar salir a corruptos como Víctor Joy Way, el 'General victorioso' Nicolás de Bari Hermoza Ríos y otros más que se enriquecieron con la plata del pueblo. Debemos tener presente también el desastroso primer gobierno de Alan García y algunos funcionarios que se llenaron los bolsillos con el negociado de la carne malograda o la reventa de los aviones 'Mirage 2000' y otros más que hundieron al país. El problema es que los peruanos olvidamos rápido. Los medios de comunicación tienen que estar vigilantes y denunciar estos hechos. Los intereses del pueblo y la democracia están en juego. Apago el televisor.
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