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Deyvis Orosco se lanza hoy con 'Néctar', la agrupación que fundó su padre y se hizo legendaria después de desaparecer en un fatal accidente en Buenos Aires, Argentina. Que el muchacho intente seguir los pasos de su papá, no debe extrañar a nadie. Son muchos los hijos de artistas que sin necesidad de sus progenitores, quienes murieron prematura y trágicamente, se han lanzado al ruedo al mundo artístico. Los papás, a veces, tratan de impedírselo, porque saben que detrás de los aplausos, la fama y la fortuna, el mundo artístico -sobre todo, el musical- es una verdadera jungla, donde no hay escrúpulos ni códigos de ética a la hora que se disputan el mercado. Antes, las grandes disqueras eran las que hacían el 'trabajo sucio' para enlodar la reputación del artista de la competencia. Pero en el mundo de la cumbia, la chicha y el folclore, por lo general, no existen grandes empresas, sino las suculentas ganancias se miden en convocatorias a conciertos, giras a provincias y al extranjero. Hay muchos intereses y poderosas mafias. Deyvis sabe de eso y si ingresa a ese mundo, debe saber afrontarlo. Por lo pronto, ya lo tildan de 'sobrado', 'posero', hasta de 'gay' (recomiendo ver la notable imitación de Hernán Vidaurre en 'QTM'). Son gajes del oficio. Salvando grandes distancias, hay hijos que con la oposición de sus padres lograron hacerse una carrera digna: Nancy Sinatra, lamentablemente, opacada por ser la hija de un fenómeno, cuyas canciones son íconos de los 60 y número uno en los rankings. El hijo de John Lennon, Julián; el de Bob Marley, Ziggy; los hijos de Lola Flores (Lolita, Antonio y Rosario). La hija de Enrique Guzmán, Alejandra, o el vástago del gran Vicente Fernández, Alejandro. Son casos, donde los hijos siguen dignamente la carrera de los padres. Enrique Iglesias nunca pudo igualar a su padre Julio, ni siquiera en conquistar a mujeres hermosas. Hay casos patéticos como los de José Jr., el hijo de José José, y del vástago de Oscar de León, quienes no tenían talento y ni con 'vara' podían mantenerse. En el Perú, el mejor ejemplo de que un hijo puede superar a su padre lo tenemos en Gian Marco, heredero del recordado Joe Danova. Pese a los escándalos, Chacaloncito Jr. prosigue su carrera. El reto de Deyvis es inmenso. La comparación con su papá será un arma en su contra. Que no la pegue de divo y se mantenga humilde. Apago el televisor.
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