Los cadáveres de César Trelles Rossi (79) y María Carrillo Tarazona (74) estaban en el interior de su vivienda de la avenida Simón Bolívar 849, en San Francisco de la Tablada de Lurín. Su perro también murió.
Las cosas estaban en desorden, pero no robaron nada. Agentes de la Deincri-VMT investigan el hecho y no descartan un posible envenenamiento de los ancianos. Ambos trabajaron muchos años en Estados Unidos y juntos recibían una pensión mensual de 3,500 dólares.