|
Hoy, 28 de julio, todo el país espera que el presidente de la República en su mensaje a la Nación sea sincero, se comporte sin arrogancias o fuera de lugar. Las esperanzadoras cifras económicas, por sí solas no pueden generar la expectativa en los llamados 'ciudadanos de a pie', a quienes no les llega el 'chorreo'. Resulta risible la campaña que pretende emprender el mandatario para justificar su caída en las encuestas, señalando que el peruano 'no es optimista' o 'se niega a ser feliz'. ¿Pueden ser felices los pobres si tienen que llevar necesariamente a sus niños a un hospital del Estado, donde los contagian de la letal hepatitis B? ¿Pueden sentirse felices los pobres si el presidente sonríe de oreja a oreja por las cifras económicas, pero el pollo, las verduras y el aceite se disparan día a día? Llenar la pileta de la Plaza de Armas con pisco no alcanzará nunca para 'emborrachar' al pueblo. Hablando de mensajes presidenciales por Fiestas Patrias, este Búho tiene que ingresar al túnel del tiempo. 1987. Estaba en una chichería en el bucólico pueblito cusqueño de Calca. Allí, en una tele en blanco y negro, vimos a un Alan enérgico, anunciando la decisión más alucinada de todos sus años de gobernante, la estatización de la banca. Un Congreso franelero aplaudió la medida, los izquierdistas, sorprendidos primero, se sumaron a las hurras apristas. Los miembros del Fredemo se miraban sorprendidos primero y rabiosamente indignados después. En la picantería, hay que reconocerlo, también estallaron los aplausos y se sirvió más chicha y frutillada. Cusco rojo, reza el dicho. Pero este Búho sabía que esa medida le iba a causar grandes problemas al 'mozallón'. Y dicho y hecho, nació 'Libertad' y Mario Vargas Llosa saltó a la palestra para encabezar un movimiento cívico que liquidó la irresponsable medida. Han pasado los años, y hoy el residente es admirado por empresarios y banqueros que desconfiaban de él y lo llamaban 'Caballo loco'. Esa cercanía lo aleja ahora de 'los ciudadanos de a pie', quienes no sienten que algo cambia en el país. Que el presidente mire a los que ganan sueldo mínimo. Que hoy se ponga unos segundos en su pellejo y vea si se puede vivir con la irrisoria cantidad. Apago el televisor.
|