Un capitán de la policía que, totalmente ebrio, manejaba a gran velocidad su auto, donde iba acompañado de una joven suboficial de su misma división, embistió a dos taxistas y chocó aparatosamente contra sus vehículos en un paradero, en Surco.
El accidente se reportó a las 5:15 de la madrugada en la cuadra 42 de la avenida Javier Prado Este, cerca al Jockey Plaza, en Monterrico, cuando el capitán Pedro Moisés Deza Loyaga (42) conducía su auto 'escarabajo' de placa AQ-3224, y se quedó dormido -según su propia versión- perdiendo el control de su vehículo.
El chofer se fue contra el paradero de taxis, donde el chofer Deyvi Chávez Hidalgo se encontraba recostado a su móvil de placa TQ-5523, junto a su amigo Jorge Velásquez Pichigua. Ambos fueron arrollados. Asimismo, el auto del policía chocó con otros dos taxis, de placa SGI-870 y SOU-813, que estaban estacionados en el paradero.
Policías borrachos
Los testigos notaron que el chofer estaba ebrio y vestía prendas policiales. Su acompañante era una mujer policía que tenía puesto su uniforme de faena. En el asiento de atrás se encontró un osito de peluche que el oficial obsequió a su acompañante, con quien al parecer retornaba de la playa.
Los bomberos trabajaron para rescatar a la suboficial, quien quedó atrapada en el vehículo. Del chofer se confirmó que era capitán de la Policía.
La joven fue identificada como la suboficial Dora Gil Muñoz (24), quien resultó con cuatro costillas fracturadas.
Luego se supo que el examen cualitativo del oficial arrojó positivo. Sin embargo, a la comisaría acudió la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas y el comando policial.
Fue la misma titular del Interior quien declaró que el examen cuantitativo del oficial arrojó 1.18 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras ella tenía 1.01.
"Estas son faltas gravísimas, si a ello le añadimos que el mismo reglamento de disciplina policial dice que, en caso de consumo etílico y/o drogas, comete un accidente de tránsito o atropella a una persona y le ocasiona graves lesiones o muerte, no cabe otra solución que la separación definitiva de los efectivos. He dispuesto que el caso sea derivado al Ministerio Público. Ellos dejaran de percibir sus haberes", precisó.
De los policías se supo que prestan servicios en la Sub Unidad de Operaciones Especiales (SOES Este), ubicada en Vitarte, y que ella terminó su servicio a las 8 de la noche del lunes, mientras el oficial solicitó un permiso especial por 'problemas serios' que debía resolver.
Horas despues llegó a la comisaría de Monterrico la esposa del oficial que fue informada de lo ocurrido.
De otro lado, en torno a la propalación por Internet de un video con policías del Escuadrón Fénix, que aparecen semidesnudas en su unidad de trabajo, la titular del Interior dijo: "La sanción se aplica sobre las policías que se dejaron filmar haciendo poses alegremente y sobre quien las filmó y divulgó las imágenes que afectan a la institución", aseguró.