1 de agosto de 2009
Cadena de la muerte
Por: El Búho
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Lo más terrible del virus del VIH, que transmite el Sida, no solo es su aureola de muerte y sufrimiento que causa al enfermo, sino también a su entorno. Es una enfermedad que se puede expandir por una transfusión de sangre, semen, flujo vaginal o transmisión sexual. Si tiene sexo oral, vaginal o anal sin protección con una persona portadora del VIH, de igual modo se puede contagiar. Y aquí el mito se rompe. Hoy ya no es un mal de los homosexuales, aunque muchos gays famosos han muerto por el virus. Heterosexuales y gays están expuestos al mismo riesgo si llevan una vida sexual que los médicos llaman 'de alto riesgo', es decir, con varias parejas. Otros califican a ese grupo sencillamente de 'promiscuos'. Cuando alguien contrae este mal, lo primero que debería hacer es comunicárselo a las personas que mantuvieron sexo con él, para que se hagan un análisis; y si ellos también tienen el virus, deben alertar a los que sostuvieron sexo con ellos, porque es una cadena interminable y dolorosa. Esposas fieles y monógamas han muerto de Sida, contagiadas por un marido tramposo. Pero hay caso más siniestros. Los que se han enterado que tienen el virus (hombres y mujeres) se han trastornado y, en vez de cuidarse y cuidar a sus semejantes, se dedicaron a tener sexo sin protección con el objetivo de contagiar al resto, como si fueran culpables de su enfermedad. Por esta razón, hay leyes que son claras: hay un  artículo en el Código Penal el cual establece que, quien a sabiendas que tiene una enfermedad contagiosa contribuye para que otra persona también se contagie de ella, tiene una pena de cárcel y, si el contagio es de una enfermedad grave o produce la muerte, la pena es mucho más severa. Cuando se habla de la confidencialidad del la enfermedad, es decir no hacerla pública, no se está pensando en la pareja o los ex compromisos de un enfermo de Sida que no reveló su estado. Ellos también tiene derecho a la vida y a conocer la verdad del estado de salud del fallecido. Si este era un portador del VIH que cambiaba de parejas con frecuencia, y hasta lo reconocía públicamente, y nunca les comunicó nada, es lógico y de justicia que se informe de su situación a sus ex parejas y todos los que tuvieron un encuentro sexual con él. Si eso no se hace, estas personas, posiblemente contagiadas, seguirán haciendo su vida sexual sin protección, ignorantes que pueden ellos también ser portadores y contagiar a otras personas. Apago el televisor.   

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