3 de agosto de 2009
Alan debe cambiar
Por El Búho
COLUMNAS ANTERIORES
'Gato viejo' - (03/08/2009)
Cárcel en la selva - (01/08/2009)
Hablan los filosofos - (01/08/2009)
El caso Fefer (II) - (31/07/2009)
El caso Fefer - (30/07/2009)
Palabra de prisionero - (29/07/2009)
No hay crimen perfecto - (27/07/2009)
Discriminacion por sida - (26/07/2009)
Los verdaderos filósofos - (25/07/2009)
La fuga de 'Melcocha' (II) - (24/07/2009)

Este Búho es uno de los millones de peruanos que votamos en la segunda vuelta electoral por Alan García. Claro, tapándonos la nariz. Ollanta Humala representaba, a mi modo de ver, un tremendo retroceso, una aventura, una caída al despeñadero, después que Alejandro Toledo dejó una economía estable. Ante el anacronismo de Ollanta y su tribu, se optó por el 'mal menor'. Alan tenía pésimas credenciales, pues su primer gobierno fue desastroso. Lo único que lo avalaba para preferirlo, antes que a Humala, fueron, valgan verdades, su propuesta democrática. Con el 'ahijado de Hugo Chávez' se temía una estatización de los medios o el cierre de los mismos, como sucede en Venezuela. Pero los que votamos por García Pérez nunca nos imaginamos la clase de gobierno que tiene hasta el momento: regularón para abajo, tirando para malo. Por un lado, Alan está demostrando tentaciones totalitarias y una grave intolerancia hacia los que lo critican. Parece que le encanta la prensa sobona. Lo bueno que está haciendo este régimen, como la firma de los TLC, lo mancha la sombra de la corrupción.

Este Búho, por ejemplo, nunca se imaginó que un condenado, como Agustín Mantilla, siga paseándose como 'Pedro por su casa' en el entorno gubernamental. Se pensó que Alan había aprendido las lecciones de su anterior administración. El escándalo de los 'petroaudios' le rebotó en la cara. El propio jefe de Estado recibió a Fortunato Canaán. Su primer ministro, el 'Tío George', fue a tomar desayuno en su suite de un lujoso hotel capitalino. Por allí desfilaron ministros de Salud y Energía y Minas, y atento y solícito a todo esto estaba el 'gran aceitador', Rómulo León, otro aprista de vieja data. Además, indigna al pueblo que los 'compañeros' acumulen todo el poder. Y para muestra basta un botón: Luis Alva Castro como presidente del Congreso y Javier Velásquez Quesquén como premier. Ya se está cumpliendo lo que señaló Mantilla, que los apristas entrarían con todo al sector público. Alan tiene dos años para cambiar y rodearse de profesionales independientes, capacitados y sin 'carné de la estrella'. Apago el televisor.

Copyright Prensa Popular SAC ©
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
Desarrollado por Orbis Ventures SAC