9 de agosto de 2009
El caso Fefer
Por El Búho
COLUMNAS ANTERIORES
La muerte de Alicia - (09/08/2009)
Narcos sanguinarios - (08/08/2009)
Cuidado con narcos - (07/08/2009)
Julito, el vivo - (06/08/2009)
El inicio de Sendero (II) - (05/08/2009)
Los inicios de Sendero - (04/08/2009)
'Gato viejo' - (03/08/2009)
Cárcel en la selva - (01/08/2009)
Hablan los filosofos - (01/08/2009)
El caso Fefer (II) - (31/07/2009)

El sicario colombiano Hugo Trujillo Ospina es el asesino de la acaudalada empresaria Myriam Fefer Salleres, así lo comprobó la prueba de ADN que se le practicó en el penal de Salta, donde está recluido por delito de extorsión. ¿Cómo uno de los casos más enigmáticos en la historia de los homicidios en Lima se pudo descubrir en Argentina, cuando aquí ya el hijo de la empresaria y la policía estaban dándose por vencidos, pese a que tenían como sospechosa de planear el asesinato nada menos que a la hija de la víctima? Primero, se pensó que Myriam fue asesinada por una persona que la conocía, pues no forzó las cerraduras y se creía que ella misma le había abierto la puerta. Pero los agentes también se preguntaron por qué, pese a ofrecer férrea resistencia y luchar por su vida, los jarrones rotos y los gritos de esta no fueron escuchados por su hija que dormía en la misma casa, a pocos metros del dormitorio de su madre. La única beneficiada con la herencia, al morir Myriam Fefer era su hija Eva, quien contrariamente a lo que haría una hija devastada por la muerte de su madre, llevó a vivir a su casa -según la policía- a su 'amiga íntima' Liliana Castro Mannarelli, sobrina del tristemente célebre integrante del clan 'Calígula', Luis Mannarelli Rachitoff . La beneficiada con la herencia no tardó en comprar camionetas 4x4 y comenzó -dijo la PNP- 'una vorágine de fiestas interminables', transformando la residencia de la enérgica empresaria -detalló un lince de Homicidios- 'en un antro de placer'. Para la policía peruana, todo indicaba que la hija y su 'amiga' tenían mucho que ver en la muerte de la desafortunada mujer. Pero, ¿cómo probarlo? Nunca imaginaron que unas fanfarronadas desde la cárcel de Salta, del colocho Hugo Trujillo, les daría la clave para desentrañar el misterio. En ese penal, el sicario contaba con pelos y señales cómo había asesinado a una fémina en Lima: 'una mujer muy famosa'. El caso salió en las revistas y diarios del país: 'su propia hija me contrató por Internet, donde ofrecía mis servicios. Hice el trabajo y me fui como si nada, ja, ja, ja'. Los presos, hartos de sus bravatas, comunicaron esa historia al alcaide. Este llamó a Homicidios de Lima y allí todo dio un vuelco. Pero eso lo contaré mañana. Apago el televisor.

Copyright Prensa Popular SAC ©
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
Desarrollado por Orbis Ventures SAC