9 de agosto de 2009
'Gato viejo'
Por El Búho
COLUMNAS ANTERIORES
La muerte de Alicia - (09/08/2009)
Narcos sanguinarios - (08/08/2009)
Cuidado con narcos - (07/08/2009)
Julito, el vivo - (06/08/2009)
El inicio de Sendero (II) - (05/08/2009)
Los inicios de Sendero - (04/08/2009)
Cárcel en la selva - (01/08/2009)
Hablan los filosofos - (01/08/2009)
El caso Fefer (II) - (31/07/2009)
El caso Fefer - (30/07/2009)

'Melcochita', a sus 73 años, es mayor que la abuelita de su pareja, la piurana Monserrat Seminario de 26 años. El cómico anuncia que es feliz con su nueva pareja. Quienes conocen de cerca al hilarante personaje aseguran que tener una hija con La joven, o reconocer a la hija de esta (pues algunos no creen que sea el padre), aseguran que fue una acción desesperada y, a la luz de los acontecimientos, siente que hizo una jugada maestra. El humorista confesaba que su vida con su ex, Mery, 'se había convertido en un infierno'. Jura que no tenían paz. Según él, su mujer lo único que le interesaba era sacarle todo su dinero. El cómico le daba sus bolos de sus trabajos fijos en 'Rústica' y la radio. Ella administraba el dinero, pero según 'Melcochita', ella se iba a los casinos y tragamonedas desde las 4 de la madrugada. La comida que le daban era la misma que cocinaban sus hijas para los pensionistas. El artista lloraba, porque pagaba una casa donde vivían también los esposos de las hijas de Mery, dijo él, recontra vagazos. Pero lo que más le dolía era que su ex le hacía la vida imposible, si este le daba 'una ayudita' a sus otros hijos menores. 'Me daba rabia que si tenía más trabajo, en vez de sentirme feliz, me ponía triste, porque sabía que me iba a hacer lío por cobrar la plata. Antes de salir a un show había pelea, después del show también, todo por la plata. Un viejo de 73 años, que trabaja durísimo, no merecía vivir así. Ahora pagaré una casa, pero solo mantendré a mi mujer y mi hija. Y Monserrat me trata bien, me cocina y me engríe. Trabajo tranquilo y no me hace problemas por la plata ni por mis otros hijos. Ahora vivo feliz'. Esas son las razones que esgrime para justificar por qué se fue de la casa una mañana como para comprar pan y no regresó más. Ni siquiera reclamó sus vastos juegos de ternos y zapatos. 'Solo saqué mi pasaporte con mi visa y dejé todo para que no se dieran cuenta'. Pero se pone melancólico cuando revela que calcula que 'puedo vivir 10 años más'. Piensa en la pequeña que todavía no está en edad del colegio. 'Melcocha' no tiene seguro, no ahorró. Su plata, como llegaba, se iba para mantener a los suyos. ¿Podrá volverse ahorrativo en el ocaso de su vida? Una gran tarea para su pareja, la piurana Monserrat. Apago el televisor.

Copyright Prensa Popular SAC ©
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
Desarrollado por Orbis Ventures SAC