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El fotógrafo Gary llegó por una causa de camarones y una tortilla de raya fresquecita con arrocito y salsa criolla. "María, para el común de la gente, muchos políticos son una casta de sinvergüenzas que solo quieren vivir a cuerpo de rey a expensas del pueblo. En época electoral, son los ciudadanos más ejemplares y se conmueven con el dolor de sus votantes como si fuera el suyo. ¡Es increíble tanta preocupación! Prometen que cuando lleguen al poder, solucionarán todos sus problemas. Demás está decir que son los esposos y padres perfectos, incapaces de negar a sus hijos. Pero cuando son elegidos, se sacan la careta y muestran su verdadero yo. Salvo honrosas excepciones, la gran mayoría comienza a sacarle el jugo a sus cargos. Contratar a la 'trampa', a la que le dan buen sueldo y toda clase de gollerías, es lo primero que hacen estos sujetos. Lo otro es armar grandes fiestas con ríos de trago y cerros de comida. En fin, contratan a familiares y 'sobones', se suben el sueldo si pueden, abusan de sus 'asesores' y, lo más importante, hacen negociados en los que sacan jugosos porcentajes. Los famosos 'faenones'. ¿Cuántos políticos llegaron al poder en su Volkswagen destartalado y se retiraron en un Mercedes del año? Por citar un caso, la gente de Ica está indignada con su presidente regional, Rómulo Triveño. No lo acusan de robo u otros delitos. Están molestos con él por su falta de sensibilidad. Y es que cuando todavía hay cientos de iqueños que siguen viviendo en la pobreza y absoluto abandono, a causa del terremoto ocurrido hace ¡¡más de dos años!!, a este señor se le ocurrió celebrar en una feria bailando y saltando de lo lindo con vedettes escasas de ropa. ¿Qué tiene que celebrar si su pueblo sigue sufriendo? En su defensa, solo atinó a decir que 'cuando uno está alegre y contento (...) lo hace de buena fe'. El men regional de Ica, encima, dijo que él mismo llevó a las bailarinas a su hotel y, después, todos se fueron a comer. Parece que el señor Triveño se olvidó de que fue elegido para solucionar los problemas de su región, y no para bailar con calatas. Ojalá mostrara esos ímpetus, esos bríos que pone al bailar, en darle un techo a sus paisanos que se quedaron sin nada". Mi amigo Gary tiene razón. Me voy indignada, cuídense.
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