22 de noviembre de 2009
¡Burros en el Congreso!
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El fotógrafo Gary llegó por unos ricos frijoles con seco de res, yucas y ensalada de cebolla y tomate, acompañado de una refrescante chicha morada. "María, no es novedad que el nivel de nuestro Congreso es tan patético que uno ya no sabe si llorar o reír. ¿Pero por qué se convirtió en el circo que es hoy? Una explicación, aunque no la única, puede ser que hasta el más burro puede convertirse en padre de la patria. El artículo 90 de nuestra Constitución, referido al Poder Legislativo, aunque no lo creas, señala que 'para ser elegido congresista se requiere ser peruano de nacimiento, haber cumplido 25 años y gozar del derecho del sufragio'. ¡¡Nada más!! Es increíble. Ni siquiera te piden primaria completa. El espíritu de esa ley era romántico, pues se quería garantizar el derecho hasta del ciudadano más humilde a representar a otros humildes como él. Se quería decir algo como que tal vez no pudiste ir a la universidad, pero si tienes buena fe, puedes hacer una buena gestión apoyado en asesores. Pero en estos tiempos de crápulas, pirañones y cogoteros que han inundado nuestro Parlamento, esa ley es una verdadera bomba contra la democracia.
El caso del congresista Gustavo Espinoza me parece risible. Saca pecho diciendo que sí acabó la secundaria, aunque con puros 11, y exclama que, aunque no es abogado ni ingeniero ¡es un ser humano! Se supone que al Congreso deben entrar las mentes más lúcidas, más preclaras del país, pues en ese edificio es donde se hacen las leyes que rigen los destinos de todos los peruanos. ¿Si estuviera vivo, qué diría Luis Alberto Sánchez de este Parlamento, o Roberto Ramírez del Villar o Haya de la Torre? Antes el Congreso era visto con respeto, se daba por sentado que era el lugar donde debían estar los mejores y los incapaces ni osaban decir que ansiaban ser congresistas para no ser objeto de burlas, pero ahora hasta los asnos y procesados por la justicia aspiran a alcanzar un escaño. No es posible que cualquier empresa, hasta para el cargo más modesto, exija secundaria completa y haga exámenes de conocimientos y psicológicos a los postulantes, mientras que el Legislativo le abre las puertas a cualquiera. Hace unos días, la magistrada del Jurado Nacional de Elecciones, Greta Minaya, dijo que, en lo académico, quería proponer una ley que exija primaria completa a quienes quieran ser congresistas, pero eso no alcanza, se debe pedir mucho más: Excelente formación profesional y ética, que se impida el ingreso de delincuentes. Ya es hora de limpiar el Parlamento". Pucha, mi amigo tiene razón. Me voy preocupada, cuídense.

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