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Este Búho ya lo dijo con anterioridad. Fortunato Canaán llegó a Lima para hacer un 'faenón': limpiarse de su fama de 'aceitador' de autoridades corruptas en el país, como lo definió su empleado, Rómulo León. El dominicano cortó orejas y rabo con la 'ayudita' de un juez incompetente -quiero creer que por limitación, mediocridad, pusilanimidad y no alguna 'aceitada'- Jorge Barreto hizo que el encuentro entre Rómulo y Fortunato fuera un saludo a la bandera, donde el magistrado lo único que le interesó fue saber 'cuándo se conocieron'. Nunca se habló de los políticos, ministros y Premier que pasaron por su suite ni de lo que discutieron. León Alegría, como consta en los 'petroaudios', indicó claramente que el dominicano le encomendó una acción delictiva, mismo 'El padrino Vito Corleone': Rómulo: Oye, Bieto (Quimper), durante todo el año he recibido del hijo de p... de Canaán una cantidad de dinero (esa plata entraba a mi cuenta corriente). Quimper: ¿Cuánto? ¿Cien mil?, ¿doscientos mil? R: Más o menos cien mil en un año. (...) han llegado en entregas mensuales (...) a veces 12 mil, 9, 5, otras 10, dependiendo de a quién había que aceitar, ¿no? (Sic) Sin embargo, el centroamericano hizo honor a su nombre y tuvo la gran fortuna de encontrarse con un juez que ignoró sus siniestras reuniones. Su presencia en Lima suscitó el escozor de algunos, y el terror de otros. Recuerden que esas visitas se tumbaron un Gabinete. El mismísimo Presidente convocó a una reunión con las más altas autoridades del Poder Judicial y el premier 'Sipán'. Esa reunión de urgencia, que consignaron los periodistas adscritos a Palacio, no tuvo otro punto de agenda que la presencia de Canaán en Lima. Allí, el Jefe de Estado habría hablado de los audios de Business Track, que desnudaron la calaña del empresario dominicano e hundieron al papá de Lucianita, quien es el único encerrado por el 'faenón'. ¿Por qué el juez Barreto decidió retirarle la prohibición de salir del país al aceitoso empresario? Solo en este país se mete a la cárcel a periodistas, pero a los corruptos les dan arresto domiciliario, para que los delincuentes de saco y corbata se vayan al hipódromo o a los baños turcos, y a poderosos empresarios embarrados en actos ilícitos los tratan como señores y los limpian de polvo y paja. ¡Qué vergüenza! Apago el televisor.
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